LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Nabil Mouaffak, columnista).- En campaña electoral abundan las palabras. Sobran los compromisos, las promesas y los eslóganes. Sin embargo, en política, lo que no se dice puede ser tan revelador como lo que se proclama. Y hoy, de cara al periodo electoral 2026–2030, hay un silencio que debería preocuparnos como ciudadanía: la ausencia de la libertad de expresión y de prensa en diez planes de gobierno.
Un análisis de la Comisión de Elecciones Nacionales del Colegio de Periodistas y Profesionales en Ciencias de la Comunicación Colectiva (COLPER) muestra que diez partidos políticos que aspiran a dirigir el país simplemente no consideran necesario explicar cómo entienden, protegerán o fortalecerán estos derechos fundamentales. No es un detalle menor ni una omisión técnica: es una señal política.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Luis Carlos Araya Monge, columnista).- No sé si será correcto, pero lo que escucho es que el rating de anoche del debate de algunos candidatos (OPOL) no pasó de 200.000 personas. Eso nos dice lo que he venido reiterando: sin Laura Fernández, no atraen la atención.
Además, pregunto: ¡por Dios!, ¿no es mejor que la prensa les haga buenas entrevistas a los candidatos? ¿Por qué se empeñan en los debates show, que son estrategias comerciales para los medios, pero no aportan nada al interés necesario de los ciudadanos para decir correctamente su voto?
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Mauricio Batalla).- Hace muchos años, mi hijo menor me pidió que le comprara algo. No recuerdo qué era, pero sí recuerdo mi respuesta, mitad broma, mitad intento de educación financiera temprana:
—Enano, ¿y vos de dónde creés que sale la plata?
No dudó ni un segundo:
—Del cajero automático.
En ese momento sonreí. Años después, ya no tanto. Porque con el tiempo entendí que esa lógica infantil no se supera con la edad: simplemente se perfecciona y se convierte en discurso político. Hoy domina buena parte de la conversación electoral en Costa Rica.
Toda Constitución vive en dos planos: el texto y la costumbre. En tiempos de tensión política, la distancia entre ambos revela si somos una república de papel o una república de práctica
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Gerardo A. Pérez Obando (Gapo), columnista). Los juristas lo saben. La supremacía constitucional no es un eslogan. Es un sistema. Significa que ninguna voluntad, por legítima que sea, puede saltarse los límites que protegen los derechos y procedimientos, pero el reto no es solo técnico. Es cultural si tenemos hábitos constitucionales.
