La estrategia más vieja del mundo, que se repite como si estuviéramos en las postrimerías del siglo pasado
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Luis Carlos Araya Monge, columnista).- Mientan, mientan, que al final algo queda. Esa es una vieja estrategia. Una estrategia gastada por el tiempo, que algunos sectores de oposición utilizan hoy, casi un siglo después.
Y uno se pregunta, ¿dónde quedó aquella genialidad política?
Para hablar de los muertos… se extraña la bravura, el talento y la capacidad de pensamiento de don Pepe Figueres. Se extraña el sentimiento social de Calderón Guardia. Se extraña la lealtad con el país de don Manuel Mora. Se extrañan las genialidades de estadista y la inteligencia de Daniel Oduber. Se extraña el olfato político y el don del diálogo de Luis Alberto Monge.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por María del Milagro Alvarado B. Comunicación y Derecho).- Cuando una pareja decide compartir su vida formalmente, imagina proyectos, un hogar, un futuro construido entre los dos para siempre. Sin embargo, las relaciones cambian, las circunstancias también y en ocasiones llega un momento en el que continuar juntos deja de ser posible.
El divorcio, desde afuera, suele mirarse como un trámite engorroso con abogados, documentos, firmas, eventualmente acuerdos y más probablemente pleitos que parecen interminables. Lo cierto es que para quienes lo viven representa mucho más que eso, significa tomar decisiones importantes en medio de emociones difíciles, reorganizar la economía familiar, definir qué ocurrirá con los bienes, establecer nuevas dinámicas con los hijos y comenzar a imaginar una vida nueva, muy diferente a la que alguna vez se planeó. Por eso, es un proceso en el que se encuentran, decisiones, emociones y derechos.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Greggory Karl Gordon Cruickshank, abogado e ingeniero).- Hoy quiero hablar de un tema que nos concierne a todos los habitantes de Goicoechea: la necesidad de que nuestra comunidad vuelva a creer en su municipalidad y en quienes tienen la responsabilidad de conducirla.
Durante los últimos meses hemos sido testigos de una serie de situaciones que llaman la atención y que, inevitablemente, generan preocupación entre los ciudadanos. Hay desaciertos, metas que no se cumplen, personal desmotivado y proyectos que parecen avanzar con demasiada lentitud.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Gerardo A. Pérez Obando, (Gapo) columnista).- Antes de convertirse en el hombre que revolucionó las pistas de baile de América Latina, Dámaso Pérez Prado fue un trabajador silencioso de la música. Su nombre aún no aparecía en letras luminosas ni era reconocido por las multitudes. En aquellos años, su mundo estaba formado por pentagramas, teclados de piano, ensayos interminables y arreglos orquestales elaborados en la intimidad de los estudios de radio.
La Cuba de la década de 1940 era un hervidero artístico. El bolero, el son, la guaracha y los ritmos afrocubanos convivían en emisoras, teatros, cabarés y salones de baile. Cada noche surgían nuevas voces, nuevos músicos y nuevas orquestas. En aquel ambiente competitivo, Pérez Prado comprendió que la diferencia no siempre estaba en la melodía, sino en la manera de presentarla.

“El verdadero sostén corporal de las huellas vertidas y la axiomática marea espiritual generada, va a ser lo que nos mantenga anímicamente, para fijar la mirada en la patria celestial”
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Víctor Corcoba Herrero, escritor).- Hay que impulsar la excelencia del azul, como lírica viviente adentrándonos en su místico oleaje, lo que pone de relieve uno de los retos más fundamentales de nuestro paso por aquí abajo, que no debe ser otro que el afán contemplativo y el desvelo por dar resplandor a un orbe que requiere de nuestras percusiones, para promover un cambio existencial, en el que todos podamos ser más corazón que coraza. Realmente sollozamos porque no logramos ser deidad, lo que nos impide amar y ser amados, que es lo que nos haría sentirnos libres como las barcas perdidas en el mar. De igual modo, también gemimos porque no dominamos ni nuestros propios vientos, necesitamos desesperadamente aires puros para tomar aliento y sentirnos acariciados por la certeza del verso en el verbo.
Mucho se ha hablado en la política costarricense sobre la renovación de Liberación Nacional. Pero, ¿qué es realmente renovar?
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Nicole Mesén Sojo, activista de derechos humanos y ambientales).- Algunos piensan que la renovación consiste en cambiar de caras o poner a gente joven, pero renovar es algo mucho más profundo. En política de nada sirve poner rostros jóvenes o distintos si estos continúan perpetuando conductas y prácticas de la política tradicional, esa que tanto daño, desconfianza y lejanía ha generado.