LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Sofía Agüero S).- Costa Rica votó el 1 de febrero de 2026 y, con eso, hizo lo que siempre hace cuando está bajo presión: evaluar riesgos, ponderar escenarios y decidir en grande. No fue una elección cualquiera; fue una elección que se sintió como espejo. Un espejo incómodo, de esos que no perdonan la luz del baño.
El Tribunal Supremo de Elecciones en la noche de este pasado domingo marcó con claridad los resultados, reforzó certezas en algunos y silenció dudas en otros: la arquitectura institucional sí sigue presente, porque en tiempos de ansiedad social -de unos pocos solamente-, lo primero que se prueba no es a los candidatos: se prueba la confianza en las reglas. Solo después, y en ese orden inmediato, se evalúa al liderazgo electo.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Heidi Venegas).- La definición de democracia que más me gusta es la de Friedrich Hayek: la democracia es un proceso de formación de la opinión pública. El costarricense despertó. Hay un despertar sin duda. Y una transformación no sólo generacional, sino: comunicacional. Cultural, política, muy profunda. En el que la comunicación en la opinión pública es fundamental.
El electorado habló. El soberano se pronunció. Bastante contundente. Lo es contundente, para presidente. Lo es contundente, para la Asamblea Legislativa. Pasar de ocho diputados a 31: una de las más altas fracciones de la historia electoral de Costa Rica desde el 48 sin ninguna duda.
Por debajo de la alfombra también hay noticias
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Ashley M. Gutiérrez).- ¡Saludos, distinguidos habitantes del hormiguero goicoecheano! Aquí vuelve su fiel servidora: pequeña, insistente y alérgica a la impunidad. No creo en puestos rimbombantes, ni en colores políticos, ni en credos de oficina. Yo solo creo en dos cosas: el rastro del azúcar… y las migajas de verdad que algunos barren con escoba institucional.
Advertencia preventiva: no se rasquen. Donde esta hormiga pica, sale roncha. Y de las que duran.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Nabil Mouaffak, columnista).- Hace algunos años, un vecino me dijo algo que debería alarmarnos como país. Aseguró que jamás votaría por determinado partido político porque su bandera era roja y, para él, ese color equivalía automáticamente a comunismo. No importaron las explicaciones, ni las propuestas, ni los hechos. El color bastaba.
Ese episodio, lejos de ser anecdótico, revela un problema profundo: ¿qué tipo de democracia puede sostenerse cuando las decisiones políticas se toman desde prejuicios, falsedades o miedos heredados? ¿Qué tan libre es un voto cuando no nace del conocimiento, sino de consignas vacías repetidas durante décadas?

LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Consejo Editorial).- Costa Rica volvió a expresarse en las urnas. Y cuando el país vota, el mensaje casi siempre trasciende a los partidos políticos: habla de valores democráticos, de memoria colectiva, de esperanza y de la construcción de un futuro compartido.
En ese marco, corresponde felicitar al Partido Pueblo Soberano (PPSO), a sus estructuras, a su militancia y a las personas candidatas que resultaron electas en este proceso electoral. Ganar una elección no representa únicamente un triunfo político, sino una enorme responsabilidad frente a millones de costarricenses que esperan soluciones reales, escucha activa y un compromiso genuino con el país.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Luis Carlos Araya Monge, columnista).- ¡Felicidades a doña Laura Fernández por su triunfo arrollador! Felicidades presidente don Rodrigo Chaves…, el gran inspirador y felicidades a doña Pilar Cisneros. Nuestro reconocimiento para los tres.
La victoria es un mensaje claro de que los costarricenses queremos un país diferente, un país que priorice la transparencia, la justicia, la igualdad, la seguridad de los ciudadanos y el cambio o reorganización institucional.
¡Doña Laura, usted tiene el mandato de cambiar el rumbo de Costa Rica! El soberano ha hablado, y es hora de trabajar por el bien de todos. ¡Vamos a apoyar a nuestra nueva presidente, a trabajar juntos por un futuro próspero y lleno de oportunidades!