LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Víctor Corcoba Herrero, escritor).- En una época marcada por la multitud de conflictos que nos circundan, sumado al aluvión de enfermedades mentales y a los diferentes estilos de vida, ponernos a ejercitar el ojo del alma será como tomar aliento y generar esperanza, para conocerse y reconocerse activo en el tajo de la savia. Realmente, somos un continuo vivir compartiendo en un mundo globalizado. Nada se atiende, ni tampoco nadie se entiende, por sí mismo. La realidad es una viviente exposición reconcentrada de existencias, donde el acompañamiento es vital, sobre todo para gestar un concurrido futuro, de buen hacer y mejor obrar. Sin duda, el objetivo pasa por hermanarnos. Es cuestión de implicarse y de aplicarse en su consecución. El deber, pues, es colectivo.
La reacción que desvela la debilidad del poder
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Nabil Mouaffak, comunicador).- Es una escena cada vez más frecuente en la esfera pública: un funcionario, director o ministro es objeto de un cuestionamiento legítimo sobre su gestión, una obra inconclusa o una decisión dudosa. Y su reacción no es defender la acción, sino atacar al mensajero. La crítica, ese pilar fundamental de la democracia, es recibida no como un derecho ciudadano, sino como un insulto personal, una afrenta a la dignidad o una conspiración en su contra.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Víctor Corcoba Herrero, escritor).- Cada despertar es un nuevo renacer, que nos llama a un repensar en circunstancias muy complejas a veces, conflictivas e inciertas. Lo importante es reencontrarse con uno mismo para fortalecerse, no dejándose doblegar por las decepciones, acogiendo y abrazando con esperanza las diversas realidades. Lo trascendental radica en persistir para engendrar existencia y custodiarla. Desfallecer es lo último. El curso de nuestra propia historia siempre se puede cambiar. Nuestro diario viviente nos remite a empezar cada día, con el deseo de vivir y crecer unidos, a través del arduo camino de la reconciliación. Está visto que el auténtico amor todo lo allana, es menester ofrecerlo, entregarse a los demás en comunión, como personas en disposición de querer para ser queridas.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Elvis Solano, ciudadano costarricense).- El pasado 4 de noviembre, realicé una solicitud de información pública dirigida a la Municipalidad de Goicoechea. Los temas consultados no eran complejos ni extraordinarios: se trataba de datos básicos sobre gestión municipal, números administrativos, estudios existentes y detalles de proyectos en ejecución. Es decir, información que cualquier institución pública debería tener organizada, disponible y accesible para sus ciudadanos.

Nota editorial: Esta columna es un espacio de opinión, sátira política e investigación periodística en curso. Los hechos y situaciones aquí descritos se basan en denuncias públicas, versiones recibidas por este medio y procesos actualmente en análisis por las autoridades competentes, y no implican culpabilidad alguna mientras no exista sentencia firme
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Ashley M. Gutiérrez).- ¡Feliz Año Nuevo, pueblo de Goicoechea! Arrancamos este 2026 con las antenas bien erguidas, el exoesqueleto reforzado y el aguijón listo, porque lo que se mueve bajo tierra no es apto para pieles sensibles ni para conciencias alérgicas a la rendición de cuentas.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Aníbal Porras, periodista).- El 2025 deja para Goicoechea una postal incómoda, pero necesaria. Un año que expuso una institucionalidad local más preocupada por silenciar a quien fiscaliza que por resolver los problemas estructurales que arrastra el cantón desde hace años.
Durante este periodo, autodenominados “líderes cantonales” del partido oficialista en la Municipalidad, manifestaron abiertamente su enojo con este medio de comunicación por hacer lo que corresponde en cualquier democracia: informar, cuestionar lo que no funciona y llamar a la ciudadanía a pedir cuentas. No fue una molestia discreta. Fue una narrativa insistente que buscó desacreditar al mensajero en lugar de responder por el mensaje, acompañada de amenazas veladas, insultos y ataques en redes sociales.