LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Nabil Mouaffak, columnista).- Escribo estas líneas desde una gratitud profunda y sincera. La Voz de Goicoechea me abrió un espacio para compartir notas, ideas y opiniones, aun cuando estas no siempre coincidieron de manera absoluta con la línea editorial del medio. Ese gesto, que podría parecer simple, constituye en realidad una muestra genuina de respeto por la libertad de expresión, la diversidad de pensamiento y los valores democráticos.
Agradezco especialmente a su director, Isai Jara, por la confianza depositada en mí. Por ver algo que durante muchos años yo mismo no logré reconocer: que mi voz, mis ideas y mi forma de analizar la realidad también merecían ser compartidas. Su respaldo fue fundamental para atreverme a escribir con claridad, sin enredos ni complacencias, siempre desde la defensa de la justicia social y del interés colectivo.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Víctor Corcoba Herrero, escritor).- En una época marcada por la multitud de conflictos que nos circundan, sumado al aluvión de enfermedades mentales y a los diferentes estilos de vida, ponernos a ejercitar el ojo del alma será como tomar aliento y generar esperanza, para conocerse y reconocerse activo en el tajo de la savia. Realmente, somos un continuo vivir compartiendo en un mundo globalizado. Nada se atiende, ni tampoco nadie se entiende, por sí mismo. La realidad es una viviente exposición reconcentrada de existencias, donde el acompañamiento es vital, sobre todo para gestar un concurrido futuro, de buen hacer y mejor obrar. Sin duda, el objetivo pasa por hermanarnos. Es cuestión de implicarse y de aplicarse en su consecución. El deber, pues, es colectivo.
La reacción que desvela la debilidad del poder
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Nabil Mouaffak, comunicador).- Es una escena cada vez más frecuente en la esfera pública: un funcionario, director o ministro es objeto de un cuestionamiento legítimo sobre su gestión, una obra inconclusa o una decisión dudosa. Y su reacción no es defender la acción, sino atacar al mensajero. La crítica, ese pilar fundamental de la democracia, es recibida no como un derecho ciudadano, sino como un insulto personal, una afrenta a la dignidad o una conspiración en su contra.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Víctor Corcoba Herrero, escritor).- Cada despertar es un nuevo renacer, que nos llama a un repensar en circunstancias muy complejas a veces, conflictivas e inciertas. Lo importante es reencontrarse con uno mismo para fortalecerse, no dejándose doblegar por las decepciones, acogiendo y abrazando con esperanza las diversas realidades. Lo trascendental radica en persistir para engendrar existencia y custodiarla. Desfallecer es lo último. El curso de nuestra propia historia siempre se puede cambiar. Nuestro diario viviente nos remite a empezar cada día, con el deseo de vivir y crecer unidos, a través del arduo camino de la reconciliación. Está visto que el auténtico amor todo lo allana, es menester ofrecerlo, entregarse a los demás en comunión, como personas en disposición de querer para ser queridas.

LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Nabil Mouaffak, columnista).- Lo que durante años se consideró un escenario políticamente inalcanzable para un solo partido, hoy aparece como una posibilidad real. A menos de un mes de las elecciones nacionales, la más reciente encuesta de OPOL Consultores proyecta que el PPSO, partido identificado con la continuidad del actual gobierno, podría alcanzar 40 diputaciones en la Asamblea Legislativa.
De confirmarse este resultado en las urnas, el oficialismo no solo aseguraría una mayoría simple, sino que quedaría muy cerca de una mayoría calificada, una concentración de poder que Costa Rica no ha experimentado en varias décadas.
Nota editorial: Esta columna es un espacio de opinión, sátira política e investigación periodística en curso. Los hechos y situaciones aquí descritos se basan en denuncias públicas, versiones recibidas por este medio y procesos actualmente en análisis por las autoridades competentes, y no implican culpabilidad alguna mientras no exista sentencia firme
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Ashley M. Gutiérrez).- ¡Feliz Año Nuevo, pueblo de Goicoechea! Arrancamos este 2026 con las antenas bien erguidas, el exoesqueleto reforzado y el aguijón listo, porque lo que se mueve bajo tierra no es apto para pieles sensibles ni para conciencias alérgicas a la rendición de cuentas.