
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Luis Carlos Araya Monge, columnista).- Los garrotazos y la quema del muñeco son percibidos como un acto de violencia o intimidación. Es importante recordar que la libertad de expresión es un derecho fundamental, pero también es prudente respetar la dignidad y los derechos de las personas, del presidente y sus simpatizantes.
La quema del muñeco es un acto de cobardía, porque se está atacando a un símbolo, no a la persona en sí, sin que el presidente Chaves pueda defenderse. Es como si estuvieran atacando a alguien que no puede responder. Además, es cierto que el presidente Chaves ha demostrado ser una persona que no se deja intimidar y que ha provocado desafíos y críticas de manera directa. Por lo tanto, la quema del muñeco es vista como un intento de atacarlo de manera indirecta, lo que en alguna medida es una bajeza.
Solemos imaginar al Estado como una estructura eterna, pero en realidad, la forma de organización política que hoy damos por sentada tuvo un punto de inflexión decisivo: la Paz de Westfalia de 1648
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Gerardo A. Pérez Obando (Gapo), columnista).- Si la Europa bajomedieval creó las condiciones para que surgieran monarquías centralizadas; fue Westfalia la que acogió al marco jurídico que las transformó en Estados soberanos; en el sentido pleno del término. Era un continente agotado por la guerra. Durante la primera mitad del siglo XVII, Europa vivió uno de sus conflictos más devastadores: la Guerra de los Treinta Años. Inició como enfrentamiento religioso entre principados protestantes y el Sacro Imperio, pero se convirtió en una lucha por hegemonía entre las grandes potencias: Francia, Suecia, España, Austria, y numerosos actores regionales. Algunas regiones como Bohemia y partes de Alemania, perdieron hasta un tercio de su población.