
LA VOZ DE GOICOCHEA (Por Gerardo A. Pérez Obando Gapo, columnista).- La Habana de finales de los años treinta y principios de los cuarenta era una ciudad que respiraba música. Desde los cafés modestos hasta los grandes cabarés, pasando por emisoras de radio, salones de baile y teatros populares, el sonido acompañaba cada rincón de la capital. Allí convivían el son, el bolero, la guaracha, la rumba y las primeras influencias del jazz norteamericano. Para el joven Benny, aquella ciudad era un universo completamente nuevo.
Los comienzos no fueron fáciles. La vida del artista desconocido estaba llena de incertidumbre. Hubo días de escasos recursos económicos y noches en las que la oportunidad parecía distante, sin embargo, la voz de aquel muchacho nacido en Las Villas comenzaba a llamar la atención de quienes sabían reconocer el talento cuando lo escuchaban.
En reuniones informales, pequeños escenarios y actividades populares, Benny fue desarrollando una característica que más tarde lo distinguiría entre todos los intérpretes de su generación: una extraordinaria naturalidad. No cantaba para impresionar. Cantaba como si conversara con el público. En aquella sencillez escondía un don excepcional.
A diferencia de muchos cantantes de la época, Benny no dependía únicamente de la técnica. Poseía un sentido innato del ritmo, una afinación notable y una capacidad casi milagrosa para interpretar distintos géneros musicales. Su voz podía pasar de la ternura de un bolero a la energía de un son sin perder autenticidad.
Los músicos que trabajaban con él comenzaban a notar algo singular. Benny no se limitaba a seguir la melodía. La enriquecía. Jugaba con los silencios, adaptaba las frases musicales y aportaba una personalidad propia a cada interpretación. Lo que para otros era una canción, para él era una historia.
Su ingreso a agrupaciones de mayor proyección representó el inicio de una nueva etapa. Poco a poco comenzó a relacionarse con instrumentistas, compositores y directores musicales que circulaban por los centros artísticos habaneros. Cada experiencia ampliaba su repertorio y fortalecía su presencia escénica.
Mientras tanto, la radio se consolidaba como el gran medio de comunicación de la época. Una actuación exitosa podía abrir puertas inesperadas. Los concursos de aficionados y las presentaciones en vivo eran vitrinas para descubrir nuevos talentos. Benny entendió rápidamente la importancia de esos espacios y aprovechó cada oportunidad para darse a conocer.
La Habana era exigente. Cada semana aparecían nuevos artistas buscando alcanzar el reconocimiento, sin embargo, la voz de Benny poseía algo difícil de definir y aún más difícil de imitar. No era solamente una cuestión de potencia vocal. Era una mezcla de autenticidad, musicalidad y carisma que lograba conectar con la audiencia.
https://www.youtube.com/watch?v=5GyfHR5emXo&list=RD5GyfHR5emXo&start_radio=1
A medida que avanzaba la década de los cuarenta, comenzó a ganar experiencia profesional y a construir una reputación cada vez más sólida entre músicos y empresarios del espectáculo. El muchacho llegado desde Santa Isabel de las Lajas ya no era un desconocido.
Muy pronto, la vida pondría en su camino a uno de los músicos más innovadores del continente: Dámaso Pérez Prado. Aquella asociación marcaría profundamente la historia de ambos artistas y abriría para Benny las puertas de escenarios que jamás había imaginado porque las grandes estrellas no nacen de un día para otro. Se forman lentamente, entre sacrificios, perseverancia y oportunidades aprovechadas, y en aquellos años habaneros, la voz que había surgido entre cañaverales comenzaba a prepararse.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Mauricio Umaña Zúñiga, licenciado en Relaciones Internacionales y analista político internacional).- El descaro generado por la desesperación ante la pérdida de poder, nos presenta un panorama dónde el DUELO IDEOLÓGICO de la izquierda comunista está siendo más evidente y expuesto por quienes “se les aliaron” para desestabilizar al actual gobierno.
Felizmente, los pocos “lunares” NO afectaron el verdadero espíritu patriótico de esta celebración.
Pregunta, ¿se les olvidó lo que significa el 14 de septiembre a algunos irracionales sindicalistas? ¿Desconoce la minoría parlamentaria, la esencia patriótica de esta fecha?
Basta con hacer un ejercicio de memoria o visitar al menos la página web oficial del Ministerio de Educación Pública para recordar: “La tradición del desfile de faroles nació en 1953 con el objetivo de inculcar en el pueblo el espíritu cívico, empezando con las niñas y los niños, sobre el acontecimiento del 14 de setiembre 1821, cuando María Dolores Antonia de San Mateo Bedoya de Molina, más conocida como Dolores Bedoya, salió a las calles de la ciudad de Guatemala, alumbrándose con antorchas, para reunir a los vecinos y alentarlos a pedir a viva voz la independencia”.
La RAE define provocación así: “Delito consistente en incitar públicamente a alguien para que cometa una acción delictiva. Producir o causar algo. Buscar una reacción de enojo en alguien irritándolo o estimulándolo con palabras u obras”.
Estimado lector: en este espacio estamos totalmente seguros de que las “almas negras” de la oposición (entiéndase aquí el nocivo coctel del FA, PLN, PUSC, PAC y los ocultos líderes históricos) tienen como meta desestabilizar al gobierno, entorpecerle su labor y tratar de hacer caer en el insulto u ofensa a alguno de sus funcionarios.
Hemos visto desde mayo de 2022 cómo las acciones de aquellos que perpetuaron la ineficiencia estatal y la dependencia de los recursos públicos han hostigado y provocado a las autoridades oficialistas, con el fin de generar una CRISIS o un CAOS que logre justificar sus reacciones ante la nueva y merecida realidad del Estado costarricense y su actual estilo de gobierno.
Solo como ejemplo, ¿recuerdan el acto bochornoso de violencia política y casi agresión física del diputado “ambientalista” contra la presidente de la República en la Tigra de San Carlos? Luego del discurso presidencial y la sana confrontación en referencia al bloqueo liderado por el FA y el PLN en relación al tema de Crucitas, al bajar del podio ese “legislador” se acercó y le vociferó en la cara a la señora mandataria. Lo escribimos en una de nuestras notas del mes de agosto recién pasado: ¿qué buscaba el diputadillo, que le respondiera doña Laura con un merecido “manotazo” en la cara?
Ese es un solo ejemplo de la insolencia y el descaro ante la NO ACEPTACIÓN de una realidad que se lee muy claro; el ciudadano inteligente yo no les cree y esto simplemente representa una amenaza directa a su “legitimidad y permanencia” en puestos de poder.
Otros hechos que podrían interpretarse también como actos de provocación fueron los ocurridos el pasado 14 y 15 de septiembre en Cartago y San José respectivamente.
Ya lo hemos dicho, al expresidente de la República y ministro actual, don Rodrigo Chaves Robles, la impulsividad a veces le gana y no encuentra las palabras correctas para expresar lo que siente. Sí, otro “lero, lero” causó molestia en algunos. Ante los gritos e improperios insistentes de una persona cuestionando por qué se le solicitaba su cédula, el exmandatario ejecutó la “mueca y el estribillo” conocidos. Si bien es cierto que no promovemos acciones como la mencionada en funcionarios con una investidura como la que ostenta don Rodrigo, también debemos decir que hay hechos mucho más graves por lo que nunca “nadie se rasgó las vestiduras”. En las redes sociales circula un vídeo histórico de un “madrazo” del expresidente Figueres Ferrer.
Otro acto de provocación pública de índole discursiva fue el ejecutado por el alcalde de San José en el acto oficial del 15 de septiembre en el Monumento Nacional. Si bien las discrepancias e intercambios de criterios son el día a día de la política y de la administración pública, un acto solemne como este no era el momento oportuno para increpar y presentar críticas de gestión a la señora presidente. El desconocimiento y la mala intención del alcalde Miranda lo evidenciaron como parte del engranaje de la izquierda radical que busca entorpecer al Gobierno. ¡Fue una verdadera imprudencia!
Debemos recordar que en Costa Rica y en todo el planeta, los perímetros de seguridad en actos oficiales son necesarios principalmente para garantizar la integridad física de las altas autoridades, mantener el orden público y prevenir atentados o SABOTAJES. ¿Veremos más medidas desesperadas, pataletas de ahogado, acciones extremas y otros actos de locura provenientes de la izquierda comunista y sus cómplices? ¿Cuándo dejarán las sucias AMENAZAS los Diputados del FA como la emitida por el diputado Villalta referente al proyecto de ley de jornadas laborales 4×3? De lo anterior y más, hablaremos la próxima semana, Dios primero.