Comentario:
Este versículo nos invita a un cambio profundo y esperanzador. El arrepentimiento no es solo sentir culpa por lo que hemos hecho mal, sino decidir volver el corazón a Dios y caminar en una nueva dirección. Al convertirnos, Dios promete algo maravilloso: el perdón total, pecados borrados por su gracia, no recordados ni cargados más sobre nosotros.
Pero la promesa no termina ahí. Hechos 3:19 habla también de “tiempos de refrigerio”, es decir, renovación, descanso y alivio que vienen directamente de la presencia del Señor. Cuando dejamos atrás lo que nos aparta de Dios y nos acercamos a Él con un corazón sincero, experimentamos paz, fortaleza y una vida restaurada. Este versículo nos recuerda que el perdón de Dios no solo limpia el pasado, sino que abre la puerta a una vida nueva, refrescada por su amor y su presencia diaria
Especialistas advierten sobre síntomas frecuentes durante la temporada de cierre de año y recomiendan buscar apoyo profesional a tiempo
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Atziri Arroyo Ruiz, académica de la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG) Con la llegada de diciembre y el cierre de un año para dar paso a otro, muchas personas experimentan una mezcla de expectativas, balances personales y nuevos propósitos. Sin embargo, para un sector de la población, esta época puede venir acompañada de un malestar emocional persistente que suele pasar desapercibido: la depresión estacional.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Víctor Corcoba Herrero/ Escritor).- Uno vive y debe desvivirse por vivir en comunión y en comunidad. Así, para un ser con corazón, todo lo que le circunda forma parte de sí y se vincula como genealogía, sustentado el nexo en la mutua lealtad y en el recíproco acatamiento. La humanidad debe concebirse como una estirpe adherida e inseparable, sustentada por la unidad colectiva, de la que no puede desligarse, ya que todos formamos parte de ese viviente poema interminable cargados de lenguajes diversos, pero bajo un solo pulso, el de la armónica existencia, a pesar de nuestro fondo de debilidad humana y de nuestra manera frívola de reconocer la vida. De ahí la necesidad, en este orbe globalizado, de que seamos promotores y animadores de solidaridad y respeto por la dignidad humana y los derechos fundamentales.
Una serie para pensar el país que somos, y el que queremos ser
La Navidad recuerda el valor de la palabra empeñada. El nuevo año exige sostenerla. En tiempos de erosión institucional, esta serie propone cuatro miradas para recuperar la esperanza democrática desde la responsabilidad ciudadana, y el respeto a la Constitución
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Gerardo A. Pérez Obando (Gapo), columnista). Costa Rica llegó a diciembre con luces encendidas y sombras inquietantes. Mientras las familias compartimos tamales y abrazos, la política exhibe grietas que no se debe ignorar: deterioro en la forma constitucional, desprecio por los procedimientos, y una creciente banalización del lenguaje jurídico. Nos conmueve la fiesta y nos preocupa la República. Ese es el contraste que da origen a esta serie.
