#Cultura

Goicoechea celebrará las Fiestas Patrias con un programa cultural en el Campo Ferial de Guadalupe

LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Isaí Jara).- El cantón de Goicoechea se prepara para conmemorar la independencia con una jornada de música, tradición y celebración comunitaria este lunes 14 de setiembre, a partir de las 5:00 p. m., en el Campo Ferial de Guadalupe. La actividad, organizada por la Municipalidad de Goicoechea, busca reunir a la comunidad en torno a los símbolos patrios y las expresiones culturales costarricenses.

La jornada iniciará con la apertura oficial y un mensaje de bienvenida, seguida de la presentación de la Banda Municipal de Goicoechea junto al Grupo Folclórico Tiempos Dichosos y el grupo Triotango Febril, entre las 5:30 y las 6:00 p. m. read more

ByByRedacción Sep 14, 2026

Día de la Niña y el Niño: un llamado a construir una cultura de paz desde las infancias

VOZ DE GOICOECHEA (Por Inés Revuelta Sánchez, Foro de Mujeres Políticas por Costa Rica).- En el marco del Día de la Niña y el Niño, el Foro de Mujeres Políticas por Costa Rica hace un llamado a fortalecer el compromiso social y político con los derechos de las infancias y con la construcción de una convivencia basada en el respeto, la participación y la cultura de paz.

La conmemoración representa también una oportunidad para recordar a la niña y al niño que alguna vez fuimos y reconocer cómo esas experiencias pueden orientar las decisiones que tomamos desde la vida adulta. read more

ByByRedacción Sep 9, 2026
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Cultura Ciudadana y Gobierno Local: conocer nuestros derechos y deberes

LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Greggory Gordon Cruickshank, abogado e ingeniero industrial).- Una comunidad que conoce sus derechos y sus deberes está mejor preparada para participar, exigir y también colaborar en la construcción de un mejor cantón.

En muchas ocasiones, los ciudadanos sabemos que tenemos derechos frente a la Municipalidad, pero no siempre conocemos cuáles son esos derechos, ni tampoco cuáles son nuestras responsabilidades como habitantes y propietarios dentro del cantón.

Por esta razón, iniciaré una serie de publicaciones sobre cultura ciudadana y gobierno local, con el propósito de explicar, de una manera sencilla y accesible, algunos de los principales derechos y deberes que tenemos los ciudadanos y las obligaciones que corresponden a las municipalidades.

La intención no es presentar textos jurídicos complicados, sino acercar la legislación a la ciudadanía y explicar cómo las normas pueden aplicarse en nuestra vida cotidiana.

¿Qué puede exigir un ciudadano a su municipalidad?

La Municipalidad tiene importantes responsabilidades frente a los habitantes del cantón. Entre ellas se encuentran la adecuada prestación y vigilancia de los servicios públicos, el mantenimiento de espacios públicos, la atención de las necesidades de las comunidades, el fomento de la participación ciudadana y la administración responsable de los recursos públicos.

También existen principios fundamentales como la transparencia, el acceso a la información pública, la rendición de cuentas y el respeto al debido proceso.

Esto significa que el ciudadano no solamente tiene el derecho de pagar sus impuestos y recibir servicios, sino también de preguntar, solicitar información, participar, plantear propuestas y exigir que la administración cumpla con las obligaciones que establece la ley.

Pero también existen deberes ciudadanos

La relación entre la Municipalidad y los vecinos no funciona únicamente en una dirección.

Los ciudadanos también tenemos responsabilidades. Debemos cumplir con nuestras obligaciones tributarias, mantener adecuadamente nuestras propiedades cuando la ley así lo establece, respetar las normas urbanísticas, colaborar con el adecuado manejo de los residuos y contribuir al orden y la convivencia dentro de nuestras comunidades.

El desarrollo de un cantón no depende exclusivamente de la municipalidad. También requiere ciudadanos responsables, informados y participativos.

Conocer para participar

La legislación municipal puede parecer compleja, pero detrás de cada norma existe una razón relacionada con la convivencia, el orden, los servicios públicos y el bienestar de la comunidad.

Por eso, conocer nuestros derechos nos permite ejercer una ciudadanía más activa, mientras que conocer nuestros deberes nos ayuda a comprender que también somos parte de la solución de los problemas que enfrenta nuestro cantón.

Durante las próximas publicaciones abordaremos diferentes temas relacionados con la vida municipal: servicios públicos, impuestos y tasas, mantenimiento de propiedades, aceras, lotes baldíos, residuos, parques, participación ciudadana, acceso a la información pública, rendición de cuentas, presupuesto municipal y otros asuntos de interés para los vecinos.

El objetivo será sencillo: que cada ciudadano pueda conocer qué puede solicitar, qué puede exigir, qué debe cumplir y cuáles son los mecanismos que tiene a su disposición para participar en la gestión de su gobierno local.

Una ciudadanía informada no solamente conoce sus derechos.

También conoce sus deberes y entiende que construir un mejor cantón es una responsabilidad compartida.

ByByIsaí Jara Oct 2, 2026

Dámaso Pérez Prado: El arreglista que escuchó el futuro

LA VOZ DE GOICOECHEA  (Por Gerardo A. Pérez Obando, (Gapo) columnista).- Antes de convertirse en el hombre que revolucionó las pistas de baile de América Latina, Dámaso Pérez Prado fue un trabajador silencioso de la música. Su nombre aún no aparecía en letras luminosas ni era reconocido por las multitudes. En aquellos años, su mundo estaba formado por pentagramas, teclados de piano, ensayos interminables y arreglos orquestales elaborados en la intimidad de los estudios de radio.

La Cuba de la década de 1940 era un hervidero artístico. El bolero, el son, la guaracha y los ritmos afrocubanos convivían en emisoras, teatros, cabarés y salones de baile. Cada noche surgían nuevas voces, nuevos músicos y nuevas orquestas. En aquel ambiente competitivo, Pérez Prado comprendió que la diferencia no siempre estaba en la melodía, sino en la manera de presentarla.

Su talento comenzó a llamar la atención como pianista y arreglista. La labor del arreglista rara vez recibía reconocimiento popular, pero era decisiva. Era quien distribuía las voces instrumentales, decidía cuándo debían intervenir las trompetas, cuándo debían callar los saxofones y cómo construir los momentos de mayor intensidad emocional dentro de una pieza musical que compartió con el cantante Orlando “Cascarita” Guerra.”

Ese trabajo lo llevó a colaborar con importantes agrupaciones cubanas, entre ellas la prestigiosa Orquesta Casino de la Playa, considerada una de las más influyentes de su tiempo. Allí encontró el escenario ideal para experimentar nuevas fórmulas sonoras; y, mientras otros músicos se conformaban con repetir esquemas exitosos. Pérez Prado parecía escuchar posibilidades que aún no existían.

https://www.youtube.com/watch?v=wZRCNIGcjCQ&list=PLVa_u63unw2yU9pQhVjjfJP2LMDu18V5i&index=2

Las grandes orquestas cubanas de la época estaban profundamente influenciadas por el son tradicional y las corrientes jazzísticas que llegaban desde los Estados Unidos. Pérez Prado absorbía ambas corrientes. Estudiaba las estructuras del jazz, observaba la reacción de los bailarines y buscaba constantemente un sonido más contundente y moderno.

Poco a poco comenzó a fortalecer las secciones de metales. Las trompetas adquirieron una presencia más agresiva. Los saxofones dejaron de ser simples acompañantes para convertirse en protagonistas del discurso musical. Los ritmos adquirieron una energía nueva que empujaba al público hacia la pista de baile.

Algunos colegas observaban aquellos cambios con curiosidad. Otros los consideraban excesivos, pero Pérez Prado estaba convencido de que la música popular latinoamericana podía evolucionar sin perder su esencia. Su objetivo no era destruir la tradición sino impulsarla hacia una dimensión más moderna, más urbana e internacional.

Aquellas innovaciones nacían en los estudios de radio, en los ensayos y en las presentaciones nocturnas. Eran pequeños cambios que parecían insignificantes, pero poco a poco fueron formando un lenguaje musical propio. Sin proponérselo, el joven arreglista construía los cimientos de una revolución.

Con el paso de los años comenzó a sentirse limitado por las posibilidades que encontraba en Cuba. Su imaginación musical avanzaba más rápido que las oportunidades disponibles. Mientras tanto, desde México llegaban noticias de una industria discográfica en crecimiento, de una radio poderosa y de una cinematografía que irradiaba su influencia por toda Hispanoamérica.

Muchos artistas cubanos estaban emprendiendo ese mismo viaje. Cantantes, bailarines, actores y músicos cruzaban el Golfo de México atraídos por la expansión cultural mexicana. Pérez Prado observó aquel movimiento con atención. Comprendió que, si deseaba desarrollar plenamente sus ideas, debía buscar horizontes más amplios.

Antes de convertirse en el Rey del Mambo, fue un arreglista inconforme que escuchaba posibilidades donde otros encontraban. Un músico empeñado en romper moldes sin romper la tradición. Un creador que todavía no sabía que estaba escribiendo uno de los capítulos más importantes de la historia musical popular latinoamericana.

ByByIsaí Jara Sep 28, 2026
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