
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Welmer Ramos González, economista).- Culpar a la ley contra la usura del gota a gota no es ignorancia: es mala fe. Es una mentira fabricada para proteger privilegios. El gota a gota existe desde los años 90; la ley contra la usura es de 2020. No lo creó: lo desenmascaró. Gracias a esa ley hoy se puede perseguir penalmente a quienes cobran intereses criminales. Antes, actuaban con total impunidad.
Decir que para prestarle a una persona pobre hay que cobrarle 70% u 80% no es inclusión financiera: es extorsión pura, es robo con contrato. Ninguna persona sin capacidad de pago debería recibir crédito, porque eso solo la empuja a la morosidad, le mancha el récord y la expulsa del sistema financiero. Eso lo sabe cualquier economista serio.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por María Lucía Arias*).- Hay una trampa que la izquierda ha perfeccionado en América Latina: venderse como una superioridad moral. No como un programa de gobierno, no como una forma de administrar un país, sino como una etiqueta de “buenas intenciones” que nos obliga a callarnos si no queremos quedar como malas personas. Y esa es justamente la primera alarma. Porque cuando una ideología necesita inmunidad ética para funcionar, es porque no quiere que le midan los resultados. Quiere que le midan el discurso.