
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Francisco Chacón, colaborador). En su más reciente visita de observación, la OEA señaló deficiencias en la transmisión de datos, problemas de trazabilidad, debilidades en la comunicación de resultados y la necesidad urgente de modernizar los procesos electorales. Es decir, lo que el TSE intenta minimizar en discursos, un organismo internacional lo dejó por escrito. Cuando hasta los observadores externos advierten grietas, insistir en la autosuficiencia raya en la irresponsabilidad institucional.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Nabil Mouaffak, columnista).- Hace algunos años, un vecino me dijo algo que debería alarmarnos como país. Aseguró que jamás votaría por determinado partido político porque su bandera era roja y, para él, ese color equivalía automáticamente a comunismo. No importaron las explicaciones, ni las propuestas, ni los hechos. El color bastaba.
Ese episodio, lejos de ser anecdótico, revela un problema profundo: ¿qué tipo de democracia puede sostenerse cuando las decisiones políticas se toman desde prejuicios, falsedades o miedos heredados? ¿Qué tan libre es un voto cuando no nace del conocimiento, sino de consignas vacías repetidas durante décadas?