Táctica de desviación en la función pública
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Consejo Editorial).- En el ejercicio de la función pública existe una práctica tan antigua como preocupante: cuando alguien señala un posible incumplimiento del deber, en lugar de responder con transparencia y datos, algunos optan por cambiar el foco. No se responde a la crítica: se busca al crítico.
La mecánica es conocida. Se revisa su vida personal, se indagan errores pasados, se intenta sembrar duda sobre su capacidad intelectual, su honestidad, sus estudios, su carácter y hasta su lugar de residencia. El debate, que debió ser institucional, se convierte en un lodazal personal.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Consejo Editorial).- En democracia, el periodismo no está para agradar al poder, sino para vigilarlo. Esa ha sido, desde su fundación, la convicción de La Voz de Goicoechea. Y es precisamente por ejercer ese deber —incómodo pero necesario— que hoy enfrentamos una campaña sistemática de acoso e intimidación.
Durante años, un reducido grupo de actores políticos se movió con comodidad en la opacidad. Decisiones tomadas a espaldas de la ciudadanía, denuncias ignoradas, silencios convenientes. Muchos sabían lo que ocurría; pocos se atrevían a contarlo. Este medio decidió hacerlo.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Consejo Editorial).- En una época marcada por la inmediatez de las redes sociales y la saturación informativa, quienes ejercemos el periodismo tenemos la obligación de detenernos y reflexionar sobre nuestra razón de ser. En La Voz de Goicoechea tenemos claro que el periodismo no puede reducirse a un simple negocio ni a un micrófono abierto para quienes ostentan el poder político o económico. El periodismo es, ante todo, un servicio público.
Esta convicción no es una consigna vacía. Se sostiene en principios fundamentales que orientan nuestra labor diaria.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Consejo Editorial).- En tiempos donde la información circula a escala global y las grandes agendas mediáticas se deciden desde lejos, los medios locales cumplen una misión insustituible: contar la vida cotidiana de nuestras comunidades y acompañar, de cerca, sus luchas, avances y desafíos.
En cantones como Goicoechea, donde cada barrio tiene su propia historia y cada gestión municipal impacta directamente en la calidad de vida de las familias, el periodismo de proximidad no es un lujo, es una necesidad democrática.
