LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Consejo Editorial).- En toda democracia local, las campañas electorales cumplen una función fundamental: presentar a la ciudadanía propuestas, compromisos y proyectos que buscan mejorar la vida en el cantón. Sin embargo, una vez concluido el proceso electoral y asumido el cargo público, esas promesas dejan de ser únicamente aspiraciones de campaña y pasan a convertirse en responsabilidades concretas de gobierno.
La fiscalización ciudadana, por tanto, no es un ejercicio de confrontación política, sino un componente esencial de la democracia. Revisar lo prometido, comparar con lo ejecutado y escuchar la percepción de los vecinos permite fortalecer la transparencia y la rendición de cuentas.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Consejo Editorial).- A finales de mayo de 2025, el Parque Centenario de Guadalupe se transformó en un escenario de música, aromas y color. Durante varios días, este espacio público —uno de los más emblemáticos del cantón— fue sede del Sabroso Fest, un festival que prometía entretenimiento para las familias goicoecheanas. La entrada era libre y el ambiente festivo invitaba a recorrer el parque entre puestos de comida y presentaciones artísticas. Eso sí, degustar los platillos implicaba abrir la billetera y aprovechar los billetes recién recibidos del salario quincenal.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Consejo Editorial).- El 8 de marzo no es un día para felicitaciones superficiales ni para flores protocolarias. Es, ante todo, una jornada de memoria y de lucha. El Día Internacional de la Mujer nace de las reivindicaciones obreras de finales del siglo XIX y principios del XX, cuando miles de mujeres se alzaron para exigir condiciones laborales dignas, el fin de la explotación y el derecho al voto. En 1910, la líder socialista Clara Zetkin propuso establecer una fecha internacional que recordara que la igualdad no es un regalo: es una conquista.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Consejo Editorial).- En América Latina, millones de familias han aprendido a construir su hogar paso a paso. No por capricho, sino por necesidad. Frente al alto costo de la vivienda formal y al limitado acceso al crédito, la región ha desarrollado una respuesta propia y realista: la vivienda evolutiva o progresiva.
Este modelo, que ya es mayoría en países como Perú y México, parte de una idea sencilla pero poderosa: la casa no es un producto terminado, sino un proceso. Se inicia con un módulo básico —sala, cocina, baño y uno o dos dormitorios— y, conforme la familia mejora sus ingresos o cambian sus necesidades, la vivienda se amplía de manera planificada, segura y técnicamente prevista desde el diseño original.
