La normativa costarricense permite la participación de partidos y candidaturas bajo investigación, situación que, aunque se ajusta a la ley, genera un profundo debate sobre ética política y confianza ciudadana
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Nabil Mouaffak).- El panorama electoral costarricense opera bajo una paradoja legal que cada vez genera mayor escepticismo entre la ciudadanía. Hablar de investigaciones abiertas —ya sean administrativas o penales— contra partidos políticos o candidaturas a cargos de elección popular se ha vuelto habitual, pero la ley vigente permite que estas agrupaciones continúen compitiendo activamente en la arena política.
















