“Cada día, debe ser un nuevo renacer a la concordia, jamás a la desunión o a las absurdas contiendas. Lo nefasto de uno mismo radica, precisamente, en tener un fondo cerrado y endurecido. Quien se conoce a sí mismo, nota que somos un instrumento de muchas cuerdas y las ofrece; pues, lo trascendente, está en saber vibrar con todas y, como un buen compositor, componer la mejor melodía para vivirla”.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Víctor Corcoba Herrero, escritor).- La realidad nos sobrecoge, unidos internamente podemos marcar las diferencias y remarcar las semejanzas, comenzando por un itinerario anímico de formación, que tiene su naciente en nuestros propios pulsos y pausas. Tenemos que retomar el camino del corazón, pues es la mejor guía para saber cómo morar y vivir en el discernimiento permanente. Resulta muy valioso despojarse de vicios y vacíos, para poder adentrarse en otro horizonte más espiritual que terrícola. La tarea no es fácil, nada lo es; pero tal vez, si fomentásemos más el diálogo frente a la división, tendríamos más quietud interna y mejores deseos, que fructificarían en satisfacción. Ya está bien de tanto penar y de no hacer nada por cambiar de aires. Nos merecemos un giro: pensar más y mejor.
La jornada electoral de este 1º de febrero del 2026 marcó un punto de inflexión en la historia política reciente de Costa Rica
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Gerardo Alberto Pérez Obando (Gapo), columnista).- Contra el telón de fondo de una campaña fragmentada, una oferta partidaria extensa, y un electorado marcado por incertidumbre, la candidata Laura Fernández Delgado logró lo que durante más de una década parecía improbable: ganar la presidencia en primera vuelta superando el umbral constitucional del 40% de votos válidos.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Víctor Corcoba Herrero/ Escritor).- Alentados por la buena noticia, el deseo del reencuentro y el abrazo de la ilusión, donde se concentra la mirada clemente y el afán de hacer familia; mientras el niño que todos llevamos consigo, se pone a buscar y a rebuscar sus propios latidos íntimos, para restablecer la visión del poema en los labios; reconozco que el desvelo no puede ser más positivo, pues es nuestra propia existencia la que nos trasciende, para celebrar el don de la vida y concelebrar el empaque de la pureza, como fiesta universal. La contemplativa de un recién nacido suscita normalmente sentimientos de conmoción y de ternura, aparte de movernos y removernos el níveo aliento, para volver a descubrir el calor de un hogar, con el estímulo de la sencillez, la amistad y la solidaridad.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Nabil Mouaffak, columnista).- Escribo estas líneas desde una gratitud profunda y sincera. La Voz de Goicoechea me abrió un espacio para compartir notas, ideas y opiniones, aun cuando estas no siempre coincidieron de manera absoluta con la línea editorial del medio. Ese gesto, que podría parecer simple, constituye en realidad una muestra genuina de respeto por la libertad de expresión, la diversidad de pensamiento y los valores democráticos.
Agradezco especialmente a su director, Isai Jara, por la confianza depositada en mí. Por ver algo que durante muchos años yo mismo no logré reconocer: que mi voz, mis ideas y mi forma de analizar la realidad también merecían ser compartidas. Su respaldo fue fundamental para atreverme a escribir con claridad, sin enredos ni complacencias, siempre desde la defensa de la justicia social y del interés colectivo.

LA VOZ DE GOICOECOECHEA (Por Gerardo A. Pérez Obando (Gapo), escritor(. Durante mi adolescencia, un amigo de la familia —que no tenía hijos de mi edad— le pidió permiso a mi madre para llevarme al paseo de fin de año organizado por la junta directiva de su trabajo.
Vivíamos en la colonia Rodrigo Facio Brenes, en Ipís de Goicoechea, y yo aún extrañaba mi imperecedera infancia en las fincas bananeras de Palmar Sur de Osa. Especialmente mi inolvidable Finca Cinco, donde no importaba a mi generación no tener cinco céntimos en el bolsillo, porque desconocíamos el valor del dinero.