
Por el derecho a la alegría y la autonomía comunitaria
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Consejo Editorial).- En los últimos días, una sombra de incertidumbre intenta opacar las luces que tradicionalmente anuncian la llegada de la Navidad en nuestro distrito. Circulan amenazas y maniobras por parte de ciertas autoridades municipales que pretenden paralizar las actividades más esperadas por nuestras familias: el Desfile de Bandas, la Iluminación del Árbol y, lo más doloroso, la Fiesta de Navidad para niños de escasos recursos.
LA VOZ DE GOICOECOECHEA, (Por Gerardo A. Pérez Obando, escritor).- Costa Rica se transformaba. En 1940, éramos un Estado totalmente agrícola dependiente del café y el banano. Nuestra población era descalza, niños con parásitos, y muchísima pobreza. Por el entorno, en su mayoría nuestros ascendientes eran peones con bajos ingresos y familias compuestas casi siempre por más de cinco hijos complicando la situación, aunque posiblemente felices porque existía la resignación de tener la descendencia que Dios mandaba, ya que cada niño “nacía con un bollo de pan bajo el brazo”.