
LA VOZ DE GOICOECOECHEA (Por Gerardo A. Pérez Obando (Gapo), escritor(. Durante mi adolescencia, un amigo de la familia —que no tenía hijos de mi edad— le pidió permiso a mi madre para llevarme al paseo de fin de año organizado por la junta directiva de su trabajo.
Vivíamos en la colonia Rodrigo Facio Brenes, en Ipís de Goicoechea, y yo aún extrañaba mi imperecedera infancia en las fincas bananeras de Palmar Sur de Osa. Especialmente mi inolvidable Finca Cinco, donde no importaba a mi generación no tener cinco céntimos en el bolsillo, porque desconocíamos el valor del dinero.
“Cada día, debe ser un nuevo renacer a la concordia, jamás a la desunión o a las absurdas contiendas. Lo nefasto de uno mismo radica, precisamente, en tener un fondo cerrado y endurecido. Quien se conoce a sí mismo, nota que somos un instrumento de muchas cuerdas y las ofrece; pues, lo trascendente, está en saber vibrar con todas y, como un buen compositor, componer la mejor melodía para vivirla”.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Víctor Corcoba Herrero, escritor).- La realidad nos sobrecoge, unidos internamente podemos marcar las diferencias y remarcar las semejanzas, comenzando por un itinerario anímico de formación, que tiene su naciente en nuestros propios pulsos y pausas. Tenemos que retomar el camino del corazón, pues es la mejor guía para saber cómo morar y vivir en el discernimiento permanente. Resulta muy valioso despojarse de vicios y vacíos, para poder adentrarse en otro horizonte más espiritual que terrícola. La tarea no es fácil, nada lo es; pero tal vez, si fomentásemos más el diálogo frente a la división, tendríamos más quietud interna y mejores deseos, que fructificarían en satisfacción. Ya está bien de tanto penar y de no hacer nada por cambiar de aires. Nos merecemos un giro: pensar más y mejor.