
Por años entendimos a los animales como símbolos externos
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Nabil Mouffak, columnista).- El burro y el elefante en Estados Unidos dejaron de ser simples caricaturas del siglo XIX para convertirse en identidad partidaria. En Costa Rica, los jaguares, los Chucuyos, o cualquier otra figura animal evocan fuerza, carácter, pertenencia.
Los animales siempre han representado algo más grande que ellos mismos.
Lo nuevo no es que simbolicen poder político.
Lo nuevo es que ahora simbolizan identidad personal.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Ing. Mauricio Batalla*).- En el debate público costarricense se ha consolidado una práctica cada vez más evidente: el uso recurrente de “expertos” por parte de algunos medios de comunicación para afianzar sesgos y líneas editoriales previamente definidas. No se trata de consultar especialistas —eso es sano y necesario—, sino de seleccionar voces que confirmen una narrativa y presentarlas como autoridad técnica incuestionable.
En disciplinas como la gerencia de proyectos, existe una diferencia sustantiva entre analizar un problema y tener que resolverlo en condiciones reales. No es lo mismo modelar escenarios en un escritorio que tomar decisiones con presupuestos limitados, marcos legales rígidos, contratos en ejecución y consecuencias administrativas, sociales, políticas y jurídicas inmediatas. La academia cumple un rol esencial en la generación de conocimiento, pero la ejecución introduce variables que rara vez caben completas en un libro de texto.