
La jornada electoral de este 1º de febrero del 2026 marcó un punto de inflexión en la historia política reciente de Costa Rica
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Gerardo Alberto Pérez Obando (Gapo), columnista).- Contra el telón de fondo de una campaña fragmentada, una oferta partidaria extensa, y un electorado marcado por incertidumbre, la candidata Laura Fernández Delgado logró lo que durante más de una década parecía improbable: ganar la presidencia en primera vuelta superando el umbral constitucional del 40% de votos válidos.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por María Lucía Arias).- En el mundo de la estrategia política, en los últimos años se volvió casi rutina usar palabras como “autoritarismo”, “dictadura” o “fascismo” para atacar a un candidato o, más bien, para asustar a la gente y empujarla a votar desde el miedo. Antes, al menos en el discurso público, la política se jugaba más alrededor de quién parecía más preparado, más capaz o con mejores ideas. Hoy, en cambio, muchas campañas se han reducido a una competencia de quién es el “menos malo”, quién es el “menos dictador”. Y cuando el debate se encierra en ese marco, las consecuencias son reales, porque no solo se empobrece la conversación democrática en Costa Rica, sino que además se debilita la manera en que, a nivel internacional, entendemos y defendemos la democracia.