
“Cada día, debe ser un nuevo renacer a la concordia, jamás a la desunión o a las absurdas contiendas. Lo nefasto de uno mismo radica, precisamente, en tener un fondo cerrado y endurecido. Quien se conoce a sí mismo, nota que somos un instrumento de muchas cuerdas y las ofrece; pues, lo trascendente, está en saber vibrar con todas y, como un buen compositor, componer la mejor melodía para vivirla”.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Víctor Corcoba Herrero, escritor).- La realidad nos sobrecoge, unidos internamente podemos marcar las diferencias y remarcar las semejanzas, comenzando por un itinerario anímico de formación, que tiene su naciente en nuestros propios pulsos y pausas. Tenemos que retomar el camino del corazón, pues es la mejor guía para saber cómo morar y vivir en el discernimiento permanente. Resulta muy valioso despojarse de vicios y vacíos, para poder adentrarse en otro horizonte más espiritual que terrícola. La tarea no es fácil, nada lo es; pero tal vez, si fomentásemos más el diálogo frente a la división, tendríamos más quietud interna y mejores deseos, que fructificarían en satisfacción. Ya está bien de tanto penar y de no hacer nada por cambiar de aires. Nos merecemos un giro: pensar más y mejor.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Greggory Karl Gordon Cruickshank, dirigente comunal).- En los últimos años, quienes vivimos en las comunidades de Alto, La Robert y Roblar, dentro de la jurisdicción de la Asociación de Desarrollo ARGUA, hemos sido testigos de un aumento sostenido de personas en condición de calle. Esta realidad, lejos de ser un asunto aislado, se ha convertido en una problemática social que hoy afecta directamente la convivencia, la seguridad y el uso adecuado de los espacios públicos de nuestras comunidades.