
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Elvis Solano, comunicador).- En una democracia, pedir el voto no es solo pedir confianza. Es, sobre todo, aceptar el escrutinio público. Por eso, los debates entre candidaturas presidenciales no deberían verse como un evento accesorio del calendario electoral ni como un simple espectáculo mediático, sino como el primer acto real de rendición de cuentas de quienes aspiran a gobernar.
Antes de administrar recursos públicos, antes de firmar decretos y mucho antes de tomar decisiones que afectarán la vida cotidiana de millones de personas, existe una pregunta básica que la ciudadanía tiene derecho a plantear:
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Johnny Soto Zúñiga, abogado y columnista).– La profunda crisis que atraviesa Venezuela abre, al menos en el plano teórico, la posibilidad de un proceso de transición sostenida hacia la democracia. Sin embargo, esa eventual salida depende de un factor clave que hasta ahora no ha mostrado señales claras de cambio: la estructura militar que sostiene al régimen.
Hoy, el poder real en Venezuela no solo se ejerce desde las instituciones formales, sino desde el control del miedo y la opresión. Las Fuerzas Armadas y los grupos afines al oficialismo han acumulado privilegios durante años, y resulta poco realista pensar que renunciarán a ellos de manera fácil o voluntaria. Un giro completo —un cambio profundo en su lealtad y en su visión de país— sería indispensable para desmontar el actual modelo autoritario.