Comentario:
Este poderoso versículo abre el Salmo 24 con una declaración contundente y fundamental para nuestra fe: la soberanía universal de Dios. El salmista David nos invita a comenzar cualquier reflexión sobre nuestra relación con Dios reconociendo quién es Él y cuál es Su lugar en el universo.
El dueño de todo
La frase “De Dios es la tierra” establece un principio de propiedad absoluta. En un mundo donde a menudo vivimos con un sentido de posesión (“mi” casa, “mi” tiempo, “mi” vida), este versículo nos recuerda la verdad primordial: no somos dueños, sino administradores. Todo lo que vemos, desde las montañas majestuosas hasta el más pequeño insecto, lleva la firma de su Creador y le pertenece por derecho de creación.
La reconocida marca de espacios flexibles abrirá su cuarta sede en el país en Zona Franca La Lima, con operaciones a partir de marzo de 2026. La expansión responde al crecimiento del talento y la actividad empresarial en la zona este de la GAM
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Neyssa Calvo, periodista).- El mercado de oficinas flexibles en Costa Rica sigue fortaleciéndose. Esta semana, Zona Franca La Lima —desarrollo inmobiliario de Garnier & Garnier— anunció oficialmente la llegada de WeWork a Cartago, en un movimiento que consolida a la provincia como un nuevo polo de atracción para empresas de servicios y manufactura avanzada.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Ismael Venegas*).- Hay personajes que no necesitan credencial para entrar a la historia. Les basta con su constancia. Una tarde cualquiera, mientras el sol comenzaba a esconderse sobre San José y el viento hacía de las suyas en la entrada de la Asamblea Legislativa, una figura familiar avanzaba con paso sereno, bulto al hombro y mirada atenta. Era José Antonio Araya Alvarado (Arayita), vecino de Moravia, periodista de raza, testigo privilegiado de décadas de política nacional.
Comentario:
Este versículo es un poderoso resumen del evangelio en tres partes: el sacrificio de Cristo, su propósito y el resultado en nuestras vidas.
“Él se entregó por nosotros”: El cristianismo no comienza con lo que nosotros hacemos por Dios, sino con lo que Él ya hizo por nosotros. No fue un sacrificio forzado, sino una entrega voluntaria y amorosa. Jesús no solo murió, sino que se entregó a sí mismo. Este es el acto supremo de amor y la base de nuestra seguridad.
El doble propósito de su entrega:
