De la indulgencia a la acción: recuperando nuestro parque ecológico

LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Greggory Gordon Cruickshank, presidente ARGUA).- Lo que alguna vez fue un refugio natural de paz, se convirtió lentamente en un espacio ajeno. Hoy, los vecinos de Goicoechea decimos “basta”. En una jornada marcada por el esfuerzo voluntario y la colaboración municipal, hemos logrado limpiar el 100% de nuestro parque ecológico, un espacio que había sido tomado por la permanencia de habitantes de calle.
El círculo vicioso de la generosidad
Como comunidad, debemos hacer una reflexión profunda. Durante mucho tiempo, movidos por la compasión, ayudamos a quienes pasaban pidiendo dinero o comida. Sin embargo, lo que nació como un gesto noble se transformó en un problema de seguridad.
Tras conversar con representantes de la Fuerza Pública, la conclusión es clara: nuestra ayuda directa se convirtió en un “modus vivendi” que fomenta la permanencia de estas personas en el área. La recomendación técnica es contundente: no entregar dinero ni víveres de forma individual. Si deseamos ayudar, debemos canalizar los recursos a través de organizaciones oficiales encargadas de la atención integral de esta población.

Un pulmón verde listo para recibirnos
El parque ha sido transformado. Gracias a la limpieza total, hoy es posible apreciar de nuevo la riqueza de nuestra tierra: árboles nativos de Costa Rica y una gran variedad de aves que regresan a este oasis de aire fresco.
Este es un llamado a todos los vecinos, vecinas y visitantes de comunidades aledañas: el parque es suyo. Vengan a respirar: Es el lugar ideal para desconectarse del ruido urbano.
Traigan a sus mascotas: Sus amigos de cuatro patas ahora tienen un lugar seguro para correr, brincar y socializar. El único requisito es que sus mascotas sean sociables para mantener la armonía.
El camino a seguir: seguridad y vigilancia
Agradecemos profundamente a la Municipalidad de Goicoechea por el apoyo en esta jornada de limpieza y a los voluntarios que trabajaron incansablemente. No obstante, el trabajo no termina aquí.
Para poner un punto final a la ocupación de este espacio (que ha llegado al extremo de la instalación de tiendas de campaña), solicitamos formalmente el cerramiento del lote baldío colindante, que funciona como principal vía de acceso para quienes pernoctan en el sitio.
La meta es clara: articular con los cuerpos policiales un patrullaje diario para garantizar que el espacio público siga siendo público y, sobre todo, seguro.
¡Apropiémonos de lo nuestro! Los esperamos en el parque.