
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Ashley María Gutiérrez, periodista).- Otra vez llegó el fin de semana y aquí estoy, con las antenitas bien paradas, la lupa en una pata y el casco antimotines en la otra —porque una nunca sabe si la próxima chapia viene por el zacate o por el hormiguero—, lista para contarles lo que esta obrera de seis patas logró husmear mientras la semana se nos escapaba entre papeles, expedientes, reuniones, comentarios de Facebook y uno que otro zacatal sospechosamente bien cuidado.
Desde el subsuelo de Goicoechea reporta, como cada semana, esta humilde hormiga que pica en serio y en broma.
Aunque últimamente tenemos un problema laboral: la realidad está compitiendo deslealmente en materia de comedia.
Aquí no distinguimos colores políticos, puestos, apellidos ni religión. Si aparece una migaja de información, allá vamos. Si está debajo de una piedra, levantamos la piedra. Si está debajo de un escritorio, nos metemos debajo del escritorio.
Ventajas de medir pocos milímetros: cabemos en cualquier parte y todavía no han inventado una ventanilla municipal para pedir permiso de ingreso.
Consejo de la casa antes de comenzar:
No se rasquen, porque salen ronchosos.
Y ahora sí, un saludo bien hormigón: que la semana que comienza sea próspera, productiva y, sobre todo, que las chapias mantengan una distancia diplomáticamente aceptable de nuestros condominios subterráneos.
Presupuesto aprobado… y bolsillos haciendo números
El Concejo Municipal aprobó por unanimidad el presupuesto ordinario para 2027, por más de ₡14 mil millones.
Sí, leyó bien: unanimidad.
Esta hormiga revisó dos veces porque semejante coincidencia política merece hasta una fotografía para el álbum familiar.
Según la información conocida por esta columna, dentro del presupuesto estarían contemplados recursos relacionados con anualidades y aumentos salariales para trabajadores municipales, beneficios que habían sufrido cambios desde 2018.
Ahora viene la parte favorita de todo presupuesto público: pasar del papel a la realidad.
Porque una cosa es que los números estén acomodaditos, perfumados y sonrientes dentro del documento… y otra muy distinta es cuando llega el momento de abrir la billetera.
Esta hormiga estará pendiente.
Con calculadora.
Y lupa.
La caramboleada de setiembre
Uno de los episodios más preocupantes de setiembre fue la agresión sufrida por un comunicador de apellido Pizarro, vinculado a la página Goicoechea Informa.
El asunto habría llegado a instancias judiciales.
Sobre las causas y circunstancias de la agresión circulan distintas versiones, pero esta columna no va a convertir comentarios de pasillo en hechos comprobados.
Para eso ya existen las redes sociales, donde a veces aparecen 14 testigos de un acontecimiento al que ninguno asistió.
Así que aquí aplicamos la vieja técnica periodística de esperar documentos, testimonios verificables y resoluciones.
Mientras tanto, esta hormiga seguirá metiendo la antena.
Porque cuando una historia llega hasta Tribunales, generalmente quedan migajas documentales por el camino.
En Ipís suenan las alarmas
También preocupa la situación de la Escuela Roberto Cantillano Vindas, en Ipís.
Han circulado versiones sobre dificultades relacionadas con la dirección y personal de la institución, e incluso preocupación por un eventual cierre.
Y aquí guardamos un momento el aguijón.
Porque cuando una situación dentro de un centro educativo llega al punto de generar semejante preocupación, quienes menos deberían pagar las consecuencias son los estudiantes.
Esta hormiga espera que las autoridades correspondientes aclaren públicamente qué ocurre, cuál es la situación real del centro educativo y qué medidas se están tomando.
Porque para resolver un problema primero hay que reconocerlo.
Esconderlo debajo de la alfombra tampoco funciona.
Las hormigas viven debajo y las encontramos.
La fiebre electoral empieza a subir
Y hablando de movimiento, en Goicoechea ya empiezan a sonar nombres de posibles aspirantes a la Alcaldía.
Entre ellos figura el exregidor municipal Gerardo Quesada Arias, mencionado como posible candidato para la próxima contienda municipal.
Este medio también realizó un sondeo de intención de voto en el que apareció su nombre. Como corresponde recordar, un sondeo realizado por un medio no necesariamente equivale a una encuesta científica ni permite anticipar un resultado electoral.
Porque para las elecciones faltan votos.
Y para votos faltan campañas.
Y para campañas…
Bueno.
Faltan toneladas de café.
Pero la cosa no termina ahí.
Esta hormiga conoció además de gestiones para intentar inscribir ante el Tribunal Supremo de Elecciones tres nuevos partidos políticos cantonales.
Próximamente esperamos contarles cuáles son y en qué estado se encuentran esos procesos.
Por ahora solo diremos que, si todos llegan a la papeleta, habrá que llevar regla, lupa y posiblemente GPS para encontrar dónde marcar.
Lo interesante será observar cómo una mayor cantidad de agrupaciones modifica la competencia electoral en el cantón.
Porque aquella vieja frase dice “divide y vencerás”.
En Goicoechea podría terminar siendo:
“Divida, multiplique, saque porcentajes… y espere al TSE.”
El parque que todavía busca su identidad
Continúa el malestar de algunos vecinos de Guadalupe por el cierre del parque Santiago Jara.
Pasan los días y las preguntas siguen llegando.
¿Cuándo estará listo?
¿Cuánto terminará costando?
¿Habrá cambios?
¿Y cuándo podrán los vecinos volver a utilizarlo?
Porque a este ritmo, la remodelación podría estrenar hasta una generación de palomas.
Esta hormiga seguirá pendiente de los plazos, costos y explicaciones oficiales sobre el proyecto.
Porque las obras públicas tienen una curiosa habilidad: comienzan con una fecha, continúan con otra y algunas terminan necesitando un calendario nuevo.
Esperemos que este parque no entre en esa categoría.
Y el personaje que estrenó nacionalidad
Por último, durante estos días también ha generado comentarios la noticia sobre un conocido personaje al que muchos identifican popularmente como “el árabe”, quien habría obtenido la nacionalidad costarricense.
La noticia despertó reacciones para todos los gustos.
Unos celebraron.
Otros criticaron.
Otros preguntaron.
Y Facebook hizo lo suyo: convertir cualquier acontecimiento en una asamblea nacional sin moderador.
Sobre sus planes futuros también circulan comentarios, pero esta hormiga prefiere esperar información confirmada antes de anunciar carreras, candidaturas, imperios o conquistas territoriales.
Ya saben nuestra filosofía: una cosa es escuchar el ruido y otra muy distinta publicar de dónde viene
Y hasta aquí llegamos por esta semana.
Pero no guarden todavía la lupa.
Por estos túneles siguen llegando historias.
Algunas vienen caminando.
Otras vienen corriendo.
Otras llegan arrastrándose.
Y las mejores aparecen solitas…con documentos, sellos y firmas.
Hay quienes confían demasiado en que los vecinos olvidan.
Mala estrategia.
Esta hormiga es pequeña, pero tiene buena memoria.
Y ya conocen nuestra regla de oro:
“Esta hormiga no compra rumores… ¡pero tampoco vende silencio!”
Eso es precisamente lo que han hecho, en días recientes, vecinos de La Floresta de Ipís y Los Olympos de Purral. Frente a dos problemas distintos relacionados con servicios y responsabilidades municipales, ambas comunidades decidieron pasar de la preocupación a la acción.
Y ese esfuerzo merece ser reconocido
En La Floresta, la huelga de trabajadores municipales afectó la recolección de residuos y provocó la acumulación de bolsas de basura. El riesgo era evidente: residuos dispersos por animales, lluvia o personas inescrupulosas podían convertir rápidamente el problema en una situación de insalubridad para todo el vecindario.
Los vecinos decidieron actuar
Con carretillos, guantes y voluntad de colaborar, recorrieron la comunidad recogiendo las bolsas acumuladas y trasladándolas al sector del salón comunal. Una acción sencilla, pero de enorme significado: mientras persistía una situación que escapaba al control inmediato de los residentes, la propia comunidad evitó que sus calles terminaran convertidas en un foco de contaminación.
En Los Olympos de Purral ocurrió algo diferente, aunque con una respuesta ciudadana semejante
El vencimiento de contratos municipales para el mantenimiento de áreas verdes provocó que parques y espacios comunes comenzaran a llenarse de maleza. Mientras avanzan los procedimientos para una nueva contratación —sobre los cuales la municipalidad ya ha reportado progresos— los vecinos decidieron organizar jornadas de limpieza y recuperar esos espacios.
No esperaron simplemente a que alguien más resolviera el problema
Ese comportamiento ciudadano tiene un valor que trasciende una jornada de limpieza o unas cuantas bolsas de basura recogidas. Habla de pertenencia, solidaridad y compromiso con el lugar donde se vive.
La experiencia de ambas comunidades deja además una enseñanza para Goicoechea: la participación ciudadana adquiere su verdadero significado cuando pasa del discurso a la acción.
Durante años hemos escuchado hablar de comunidades organizadas, participación ciudadana y corresponsabilidad. La Floresta y Los Olympos muestran cómo esos conceptos pueden materializarse en acciones concretas.
Sin embargo, también conviene hacer una precisión fundamental
La organización comunitaria no debe convertirse en una excusa para trasladar permanentemente a los ciudadanos obligaciones que corresponden a las instituciones públicas. La recolección de residuos, el mantenimiento de parques y la atención adecuada de los espacios públicos continúan siendo responsabilidades que las autoridades deben garantizar.
Una comunidad organizada puede colaborar, reaccionar ante una emergencia y proteger temporalmente sus espacios, pero no debe convertirse en sustituta permanente de los servicios municipales.
Precisamente por eso, la mejor respuesta institucional ante estas iniciativas no debería limitarse a una felicitación. La Municipalidad de Goicoechea tiene ante sí una oportunidad para acercarse a estas comunidades, reconocer su esfuerzo y fortalecer mecanismos de coordinación que permitan canalizar esa voluntad ciudadana.
Porque cuando una comunidad está dispuesta a organizarse, las instituciones encuentran un aliado invaluable.
También hay aquí un ejemplo para otros barrios del cantón. No todos los problemas requieren grandes presupuestos para comenzar a enfrentarse. En ocasiones hacen falta organización, comunicación entre vecinos y disposición para dedicar algunas horas al cuidado del espacio común.
Eso fortalece algo todavía más importante que un parque limpio o una calle sin basura: fortalece el tejido social.
Desde La Voz de Goicoechea reconocemos y felicitamos a los vecinos de La Floresta de Ipís y Los Olympos de Purral por demostrar que la comunidad también puede convertirse en parte de la solución.
Que estas experiencias no queden como hechos aislados
Que sirvan para recordar a las autoridades la importancia de responder oportunamente a las necesidades de los barrios y, al mismo tiempo, para demostrar a los ciudadanos que organizarse sigue siendo una de las herramientas más poderosas para mejorar el lugar donde vivimos.
Porque un cantón no se construye únicamente desde una municipalidad.
También se construye, todos los días, desde sus comunidades.