Por la pluma (y las patitas) más sarcásticas del periodismo, el bicho que no ve colores, solo basura
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Ashley M. Gutiérrez).- ¡Saludos, apreciados lectores! Soy La Hormiga Investigadora, la única cronista en Costa Rica que no se rasca (aunque les juro que la tentación es fuerte, ¡no lo hagan o se ponen “ronchosos”!). Mi misión es husmear sin importar el puesto, el color político, la raza, la religión, o si usa calcetines con sandalias. Aquí, todos apestan igual… o no, según el caso.
Insecto himenóptero que pica donde duele, sin ver color, credo o billetera)
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Ashley M. Gutiérrez).- ¡Buenas, buenas, mis queridos habitantes del cantón! Aquí reportándose su amiga de seis patas, esa que investiga un poco en broma y un mucho en serio. Ya saben la regla de oro de esta columna: No se rasquen, porque si se rascan… salen ronchas.
Hoy vengo con las antenas bien paradas porque en Goicoechea la cosa está que arde (y huele un poquito feo).
El “Despelote” de la Basura y la Chaqueta de Barquero
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Ashley M. Gutiérrez, periodista).- El insecto que investiga un poco en serio y un poco en broma, o quizás más de las dos cosas. A la hormiga investigadora no le importa puesto, color político, raza, religión, o condición social para hacer su trabajo.
Consejo de la semana: Si siente picazón al leer esto, NO SE RASQUE. Se lo advertimos, salen ronchosos. Luego no diga que la Hormiga no le avisó.
¡Al fin! La justicia (lenta) honró a Don Fernando
¡Albricias, compatriotas! La Asamblea Legislativa, ese velocista del trámite, finalmente logró lo impensable: declarar Benemérito a Don Fernando Centeno Güell. Y decimos “finalmente” no porque no lo mereciera, ¡sino porque la velocidad legislativa es comparable a la de una tortuga cruzando la línea de meta con una resaca monumental!
LA VOZ DE GOICOECHEA ( Por Ashley M. Gutiérrez, periodista).- ¡Saludos, sufridos lectores! Llegó la que todos temen y pocos quieren, pero que todos leen: La Hormiga Investigadora. Ese insecto himenóptero que, sin pedir permiso, se mete en todos lados. A nosotras no nos importan sus puestos, sus colores políticos, sus credos o si le van a Saprissa o a la Liga. Picamos parejo.
Y como siempre, un consejo de la casa: No se rasquen, porque salen ronchosos…
Acto I: La huelga “casual” y el misterio del taller
