
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Redacción).- El apóstol Pablo, en esta carta a la iglesia de Éfeso, resume la esencia de la vida cristiana en una frase sencilla pero transformadora: tratar a los demás como Dios nos trata a nosotros.
El versículo nos señala tres actitudes concretas:
Ser bondadosos: no solo hacer el bien, sino hacerlo con ternura, consideración y generosidad, incluso con quienes nos han ofendido.
Ser misericordiosos: Compadecernos de las debilidades ajenas, sin juzgar con dureza ni guardar rencor.
“La idílica tarea viviente ha de ser más poesía que poder, también más espíritu solidario que fuerza interesada; no vayamos a perder el ritmo de las cuerdas del pulso y no concibamos que la verdadera obra indulgente es la de ser servicial con el prójimo; nunca distante, ni descortés”
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Víctor Corcoba Herrero, escritor).- Todos somos influencia de algo o de alguien. Analicemos, pues, los característicos vínculos. Hoy sabemos que lo antinatural es maligno y que nuestro instinto típico es natural. Apliquemos la clemencia, el buen propósito del sentido común, como cultura adquirida. Frente a las sombras de un espacio desvinculado, donde falta un proyecto para conciliarnos y, además, la globalización navega sin rumbo común, brindar pruebas de compasión, es en muchos casos la celestial precursora de la entereza, que nos insta a edificar en el bien, aunque seamos frágiles. Nos interesa evitar, por ende, aquellas voces que humillan o nos enfrentan. Optemos por la claridad que nos ilumina y por la franqueza. En consecuencia, nada de lo que es humano, puede mostrarse indiferente o resultarnos extraño.