De Damasco a Goicoechea: la historia de un nuevo costarricense que eligió la democracia como destino

LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Isaí Jara Arias, periodista).- Después de 23 años de espera, trámites y, sobre todo, de convicción, Nabil Mouaffak Assad puede decir con orgullo lo que muchos costarricenses de nacimiento a veces damos por sentado: es costarricense. El pasado 3 de setiembre de 2026, este vecino de Guadalupe, Goicoechea, formalizó su naturalización, sellando así un vínculo que comenzó hace más de dos décadas con nuestro país.
Un viaje desde Damasco hasta el corazón de Costa Rica
Nabil nació en octubre de 1975 en Damasco, Siria, una de las ciudades más antiguas del mundo. Capital política, administrativa y comercial de su país, Damasco es una metrópoli de casi 2,9 millones de habitantes en su área metropolitana, asentada en un fértil oasis regado por el río Barada, al pie de las montañas del Antilíbano. Su Casco Antiguo, protegido por la UNESCO, es testigo de siglos de historia, comercio y convivencia entre comunidades religiosas y étnicas diversas.
Fue en ese entorno —marcado por la riqueza cultural pero también por las tensiones de una región compleja— donde Nabil se formó como médico general y sirvió en las fuerzas armadas sirias, alcanzando el grado de capitán en el departamento de inteligencia militar. Una trayectoria que, lejos de alejarlo de los ideales democráticos, parece haberlos fortalecido.
Un ciudadano del mundo, un vecino ejemplar
Políglota —habla español, árabe, inglés y francés—, Nabil se define ideológicamente como socialdemócrata. Cree firmemente en el equilibrio entre la empresa privada y la pública como motor del desarrollo socioeconómico, en la participación ciudadana como pilar de la toma de decisiones, y en la rendición de cuentas transparente y continua como base de cualquier sistema justo.
“La democracia para mí tiene un significado especial, y a pesar de no existir una democracia perfecta, es el sistema que hay que apoyar y alimentar siempre, trabajando en corregir algunos aspectos para acercarse a un modelo democrático casi perfecto”, expresó Mouaffak.
Sus palabras reflejan no solo una postura política, sino una filosofía de vida: la crítica y la autocrítica como herramientas necesarias para el crecimiento, tanto personal como colectivo. Un ciudadano que entiende que la democracia no se hereda, se construye y se defiende todos los días.
Más que un profesional, un ser humano íntegro
Quienes conocen a Nabil coinciden en describirlo como un hombre servicial, honesto, un excelente esposo, padre dedicado y un amigo incondicional. Es, ante todo, un defensor apasionado de la justicia social y la democracia, valores que hoy comparte plenamente con su nueva patria.
Su historia personal está marcada también por el contexto de su ciudad natal: Damasco, con un Índice de Desarrollo Humano medio (aproximadamente 0.612), ha enfrentado años de crisis económica y las secuelas de la guerra, además de recibir constantemente a población desplazada por el conflicto. Es una ciudad joven, dinámica, que convive entre la tradición de sus cafés y barrios residenciales, y los desafíos de la reconstrucción.
Goicoechea le da la bienvenida
Hoy, Nabil Mouaffak Assad forma parte activa de nuestra comunidad, residiendo en Guadalupe. Su historia es un recordatorio de que la costarricenseidad no se mide únicamente por el lugar de nacimiento, sino por el compromiso genuino con los valores que como nación hemos decidido defender: la democracia, la participación ciudadana y la justicia social.
Desde La Voz de Goicoechea, extendemos un caluroso saludo de bienvenida a este nuevo costarricense. Solo nos queda decirle: gracias, Nabil, por elegir a Costa Rica para desarrollar su vida y la de su familia. Bienvenido a la ciudadanía, bienvenido a Goicoechea.
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