Opinión: Un acto reprochable

LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Luis Carlos Araya Monge, columnista).- Los garrotazos y la quema del muñeco son percibidos como un acto de violencia o intimidación. Es importante recordar que la libertad de expresión es un derecho fundamental, pero también es prudente respetar la dignidad y los derechos de las personas, del presidente y sus simpatizantes.
La quema del muñeco es un acto de cobardía, porque se está atacando a un símbolo, no a la persona en sí, sin que el presidente Chaves pueda defenderse. Es como si estuvieran atacando a alguien que no puede responder. Además, es cierto que el presidente Chaves ha demostrado ser una persona que no se deja intimidar y que ha provocado desafíos y críticas de manera directa. Por lo tanto, la quema del muñeco es vista como un intento de atacarlo de manera indirecta, lo que en alguna medida es una bajeza.
Es un acto que genera un ambiente de tensión y violencia. Mientras el presidente nos ha acostumbrado a admirarlo por su valentía, porque habla de frente y sin temores, estos grupos actúan con odio y sin valor. De largo es fácil, en manada más.
Realmente es extraño que la oposición no escarmiente, aun perdiendo recientemente la guerra. Ver a una excandidata presidencial, hoy diputada electa, que ha dejado los pelos en la cerca en su elección, con costos millonarios para todos los costarricenses, confrontada y reprendida donde ha pretendido reunir partidarios, es una pena. Por supuesto, otros líderes que tampoco les luce acudir a un acto de grupos que no son partidos, con mentalidades lejos de ser aceptadas por los que creemos en la familia y los valores, se aprovechan de un puñado de gente, que los hace verse más grandes. Esto porque estoy seguro de que su convocatoria sería raquítica, es penoso.
Por favor, desempolven su propuesta de campaña, consensuen por el bien del país y el de ustedes y sus agrupaciones. ¿Cómo van a seguir en esto? -El pueblo quiere a Chaves, su popularidad es más que conocida y hoy reconfirmada con la encuesta de OPOL, un respaldo a su gestión del 75%, se disparó después de las elecciones-. Hacen un acto donde queman un muñeco simbolizando al presidente, para alagar a los menos, ¡qué cabeza!
Es lamentable y lo destaco, porque al igual que mi persona, hay miles de ciudadanos esperando un cambio también en la oposición. No se hagan más daño y menos se lo hagan al país.
Hablaron en la campaña para meter miedo, de la debilidad del gobierno para enfrentar la inseguridad y el narcotráfico, y resulta que ahora toman una pose frente a la cumbre con Trump, que lo único que hacen es favorecer la lucha desigual que tenemos con el narco, al que se requiere darle un golpe fuerte, enfrentarlo con recursos y tecnología que nosotros no tenemos.
Se sacan un as negro de la manga, confundiendo una lucha para liberarnos de la inseguridad y el sicariato, con una guerra entre países como lo destaca la proclama de neutralidad del expresidente Monge o la propia Constitución. La Nación habla de tercerizar servicios militares, como la gran barbaridad, ¿o sea, tenemos que enfrentar el narco con nuestras armas, casi que, con palos y flechas, si nos comparamos con el arsenal y los recursos de esta gente?
Esa es la mentalidad que hemos tenido años atrás y es la razón por la que los narcos andan como Pedro por su casa en nuestro país, esa es la irresponsabilidad con la que hemos manejado la atención de un tema tan delicado, con advertencias de hace años de lo que nos iba a pasar si no atendíamos el problema como correspondía. Ah, pero la demagogia de campaña era responsabilizar al presidente y ellos lavarse las manos.
Van quemando etapas, hoy es poner piedras, echarle la tuerca a la caja de cambios, con la intención de trabar las cosas. Entiéndalo, la campaña ya pasó, Laura Fernández ganó abrumadoramente, el país quiere cambiar el rumbo que traemos, no se expongan más al rechazo de la gente.