LA VOZ DE GOICOECHEA (María Beatriz Muñoz Ruiz).- Qué complicado es ver las lágrimas que, invisibles, gritan por salir y no salen; porque esas lágrimas pesan en el alma, la inundan, la ahogan, la sumergen en un lago de agua pantanosa y la mantienen en el fondo mientras una sonrisa asoma. Es tan difícil ver el dolor de los demás e ignorarlo…
Crueles suenan mis palabras; egoístas, hipócritas, malvadas… porque tan asesino es el que daña como el que ignora. Pero duele tanto… Tan solo me protejo, me cubro los ojos y, ciega, camino sin temor por un manto estrellado, alejada del dolor.
Ignoro sus miradas, sus súplicas silenciosas y desesperadas, sus almas necesitadas. Ignoro aquellas señales que otros no ven; ignoro sus latidos desbocados, su respiración entrecortada y sus sonrisas falsas. Ignoro su dolor porque sus lágrimas despertarían las mías, porque no soy fuerte, porque cada noche lucho por ver un nuevo amanecer y sentirme en paz, porque mis monstruos acechan bajo mi cama y tengo miedo de dejar escapar la primera lágrima, esa que desbordaría las presas que me recuerdan que debo seguir en pie, aunque la tormenta arrastre mi calma.
Soy cruel, egoísta, protectora de un dolor que duerme y temo despertar; una caja de Pandora que no sabré cómo cerrar si realmente cae mi primera lágrima. Soy distinta, no mejor persona; cobarde por huir en medio de la batalla. Ruin por proteger mi alma e ignorar las balas que silban a mi alrededor en medio de un silencio que escucho gritar.
Me encojo, abrazo mi pecho, ignoro su dolor, pero ellos me llaman, les hago falta; y sé que, si sus labios pronunciasen una sola palabra, mi coraza se destruiría como un castillo de naipes sobre una balanza. Pero no hablan; ellos no saben que yo siento sus almas, que sé de su dolor, que ignoro sus tormentas para yo estar en calma.
No prometo nada, porque si en la noche subo a mi barca para salvar a los que no nadan, sé que puedo perderme y no volver sana y salva.
Mis heridas nunca sanarán del todo, mi corazón tiene demasiadas cicatrices, demasiadas noches grises, demasiadas piedras que pesan y jamás serán tiradas. No prometo nada. Pero intentaré mirar sus almas, ser menos cobarde, abandonar mi refugio y perderme en su oscuridad para encontrar el camino más digno, más honesto, aunque pierda mi espada en la batalla y no vuelva a acariciar mi calma.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Gerardo R. Del Valle Garbanzo, columnista).- El Plan Regulador definirá el futuro de Goicoechea durante las próximas décadas. No se trata de un simple trámite administrativo ni de un documento técnico reservado para especialistas. Sus disposiciones impactarán la forma en que crecerán nuestros barrios, la protección de nuestras zonas ambientales, el desarrollo económico del cantón y, en definitiva, la calidad de vida de quienes habitamos este territorio.
Precisamente por la trascendencia de este proceso, el pasado martes presenté un escrito formal ante la Municipalidad de Goicoechea solicitando la aclaración y adición del acuerdo adoptado por el Concejo Municipal en la Sesión Ordinaria N.° 29-2026, mediante el cual se autorizó una prórroga de dos años al convenio suscrito con el Programa de Investigación en Desarrollo Urbano Sostenible (PRODUS) de la Universidad de Costa Rica.
Mi gestión no pretende obstaculizar la elaboración del Plan Regulador. Todo lo contrario: busca que un instrumento de tanta importancia nazca con absoluta transparencia, seguridad jurídica y plena participación ciudadana.
Como ciudadano que ha participado activamente en este proceso, solicité además que se me reconozca formalmente como parte interesada, conforme al artículo 51 de la Ley General de la Administración Pública. Hasta la fecha no he recibido notificación oficial del acuerdo aprobado por el Concejo Municipal, situación que considero contraria al debido proceso y que me obliga a actuar preventivamente para salvaguardar mis derechos.
La principal preocupación radica en que la prórroga del convenio parece haberse aprobado sin que exista una motivación suficientemente clara sobre el cumplimiento de los productos contratados desde el año 2022. En cualquier contratación pública, una ampliación del plazo debe sustentarse en informes técnicos que acrediten que los entregables fueron recibidos a satisfacción y que la modificación resulta necesaria y legalmente procedente. La ciudadanía tiene derecho a conocer si esos informes existen y cuál fue el fundamento técnico utilizado por las autoridades para tomar esta decisión.
Igualmente, preocupante resulta la vigencia de los estudios técnicos que sirven de base para el nuevo Plan Regulador. Muchos de esos diagnósticos fueron elaborados entre 2022 y 2024. Si el proceso concluye dentro de dos años más, algunas de esas evaluaciones tendrán hasta seis años de antigüedad. En un cantón cuyo crecimiento urbano y cuyas condiciones ambientales cambian constantemente, resulta legítimo preguntarse si esa información seguirá siendo suficiente para planificar responsablemente el territorio.
A ello se suman propuestas que generan serias dudas jurídicas y técnicas, como la fragmentación de los usos del suelo de 94 categorías a más de 500, así como la eventual aplicación del Reglamento de Renovación Urbana en sectores de protección rural e hídrica como Rancho Redondo y El Carmen. Estas iniciativas deben ser ampliamente explicadas y justificadas para garantizar que respeten la Ley de Planificación Urbana y el principio constitucional de no regresión ambiental.
Otro aspecto que merece atención es la participación ciudadana. La legislación costarricense no concibe la consulta pública como un simple requisito formal. Es un elemento esencial para la legitimidad del Plan Regulador. Sin embargo, muchos vecinos hemos constatado que los estudios y borradores no han estado plenamente disponibles para su análisis, que las observaciones presentadas no han recibido respuestas debidamente motivadas y que las actividades realizadas han tenido un carácter principalmente informativo, sin un verdadero proceso de diálogo e incorporación de los aportes ciudadanos.
Por estas razones solicité al Concejo Municipal y a la Alcaldía que se incorpore al acuerdo la justificación técnica de la prórroga, que se publique íntegramente el expediente administrativo del convenio con UCR-PRODUS, incluyendo los productos entregados, los informes de cumplimiento, la justificación del plazo adicional y sus costos, y que se establezca un mecanismo efectivo para responder, de manera fundada, las consultas y oposiciones presentadas por la comunidad.
Nadie puede oponerse a que Goicoechea cuente con un Plan Regulador moderno. Lo que sí debemos exigir es que ese instrumento nazca respetando los principios de legalidad, transparencia, publicidad y participación ciudadana que exige nuestro Estado de Derecho.
La confianza de la ciudadanía no se construye pidiendo un acto de fe, sino garantizando acceso a la información, rendición de cuentas y decisiones debidamente motivadas. Si el Plan Regulador aspira a convertirse en la hoja de ruta para el desarrollo del cantón, su proceso de elaboración debe ser tan sólido y transparente como el futuro que pretende construir para todos los goicoecheanos.
Hay una diferencia fundamental entre hacer política y entender la democracia
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Isaí Jara, periodista).- La primera se aprende participando en campañas electorales. La segunda exige comprender que las instituciones democráticas existen precisamente para fiscalizar el poder, cuestionarlo y mantenerlo bajo el escrutinio ciudadano. Entre esas instituciones, ninguna resulta más incómoda para quienes no toleran la crítica que una prensa libre e independiente.
Los recientes ataques lanzados desde la dirigencia cantonal del Partido Pueblo Soberano contra “La Voz de Goicoechea” no representan únicamente una agresión contra este medio de comunicación. Son, sobre todo, una muestra de cómo la inexperiencia política, el desconocimiento del papel de la prensa, el temor al escrutinio público y, en algunos casos, los celos por la influencia que un medio puede ejercer en la opinión pública, terminan convirtiéndose en combustible para la difamación.
Cuando un político o un aspirante a un cargo de elección popular no comparte una publicación tiene todo el derecho de responderla, debatirla o refutarla con argumentos. Lo que jamás puede hacer es intentar desacreditar al medio mediante insinuaciones falsas, ataques personales o campañas de desprestigio.
Eso no es política.
Eso es intolerancia.
Y la intolerancia nunca ha sido buena compañera de la democracia.
Después de cincuenta años ejerciendo el periodismo, recorriendo redacciones de prensa escrita, radio y televisión dentro y fuera de Costa Rica, aprendí una lección que el tiempo jamás ha desmentido: la credibilidad no la otorgan los políticos ni la destruyen las redes sociales. La credibilidad se construye durante décadas y se sostiene con una sola materia prima: la coherencia entre lo que se piensa, lo que se dice y lo que se hace.
Como cualquier ciudadano, tengo convicciones, principios y preferencias personales. Nunca he negado esa realidad porque sería negar mi condición humana. Lo verdaderamente importante es que esas convicciones jamás condicionen el ejercicio periodístico.
La ética profesional no exige periodistas sin ideas; exige periodistas capaces de impedir que esas ideas contaminen la información que recibe el público.
Ese principio ha guiado toda mi carrera.
Por eso resulta preocupante que se pretenda hacer creer a la ciudadanía que colaborar profesionalmente en materia de comunicación con un grupo de ciudadanos que impulsa un proyecto cantonal constituye una falta ética o convierte automáticamente a un medio de comunicación en un instrumento político.
Quien sostiene semejante argumento desconoce los principios elementales del periodismo o, peor aún, intenta manipular la percepción pública para desacreditar a quien considera incómodo.
Más inquietante todavía es el mensaje implícito que dejan este tipo de publicaciones: pareciera que quien no comparte una determinada bandera política merece ser señalado, descalificado o excluido.
Esa no es una visión democrática.
Es una peligrosa confusión entre el ejercicio del poder y el deseo de controlar la opinión pública.
Los medios de comunicación no existen para aplaudir gobiernos, partidos o candidatos. Existen para preguntar, investigar, contrastar versiones y publicar aquello que resulta de interés para la ciudadanía, aunque incomode a quienes ejercen o aspiran a ejercer el poder.
Una prensa complaciente jamás ha fortalecido una democracia.
Una prensa libre, sí.
En La Voz de Goicoechea no publicamos noticias para agradar a dirigentes políticos. Tampoco las dejamos de publicar para evitar molestias. Nuestro compromiso no es con un partido, una candidatura o una administración municipal.
Nuestro único compromiso es con nuestros lectores.
Por esa razón seguiremos informando con absoluta independencia, verificando cada dato, escuchando todas las voces y respetando siempre el derecho de respuesta de quienes se sientan afectados por una publicación.
La transparencia seguirá siendo nuestra mejor defensa.
Las descalificaciones personales, en cambio, seguirán siendo el recurso de quienes carecen de argumentos.
No deja de llamar la atención que quienes hoy denuncian supuestos conflictos de interés guarden silencio frente a prácticas políticas mucho más cuestionables. Pareciera que el verdadero problema no es la ética periodística, sino la existencia de un medio que no acepta presiones y que ha decidido mantener su independencia editorial.
Las declaraciones emitidas contra “La Voz de Goicoechea” ya están siendo valoradas por nuestro equipo jurídico, porque la libertad de expresión protege tanto el derecho a opinar como el derecho de los ciudadanos y de los medios a defender su honra cuando esta ha sido lesionada mediante afirmaciones falsas o difamatorias.
No buscamos confrontaciones.
Buscamos respeto.
Respeto por el periodismo.
Respeto por la crítica.
Respeto por la libertad de prensa.
Y, sobre todo, respeto por el derecho de los habitantes de Goicoechea a recibir información libre de presiones políticas.
Las campañas electorales terminarán dentro de algunos meses.
Los partidos cambiarán.
Los candidatos pasarán.
Pero el periodismo seguirá cumpliendo la misma misión que ha desempeñado durante siglos: vigilar al poder para que el poder nunca termine creyendo que está por encima de los ciudadanos.
Ese seguirá siendo nuestro compromiso.
Sin miedo.
Sin colores políticos.
Y sin pedir permiso para informar.
“La democracia necesita políticos que toleren la crítica y periodistas que nunca le teman al poder. En La Voz de Goicoechea seguiremos honrando esa responsabilidad.”
Cuando una comunidad se une, el futuro comienza a construirse
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Greggory Karl Gordon Cruickshank, abogado e ingeniero industrial).- El pasado sábado 25 de julio, el distrito de Purral vivió una jornada que quedará grabada en la memoria de sus habitantes. No se trató únicamente de una celebración de aniversario, sino de una verdadera demostración de identidad, organización comunitaria y amor por su tierra.
Este año, Purral conmemora 35 años de su creación como séptimo distrito del cantón de Goicoechea, oficialmente constituido el 23 de julio de 1991 mediante el Decreto Ejecutivo N.° 20587-G. Tres décadas y media después, la comunidad demuestra que su mayor fortaleza no está únicamente en su crecimiento urbano, sino en el compromiso y la unión de su gente.
Desde las primeras horas de la mañana, familias completas, líderes comunales, organizaciones sociales, emprendedores y vecinos se reunieron para compartir una actividad que reflejó lo mejor del espíritu purraleño.
La programación estuvo llena de vida. Los asistentes disfrutaron de partidos de fútbol, demostraciones de artes marciales, caminatas recreativas, actividades familiares, ventas de comidas tradicionales y espacios culturales que permitieron que niños, jóvenes y adultos participaran de una verdadera fiesta comunitaria.
Pero, sin duda, uno de los espacios que más llamó nuestra atención fue la feria de emprendedores y emprendedoras locales.
Allí encontramos talento, creatividad, esfuerzo y una enorme pasión por salir adelante. Cada puesto contaba una historia distinta: personas que con dedicación elaboran productos de excelente calidad y que, día tras día, contribuyen al desarrollo económico del distrito.
Tuvimos la oportunidad de conversar con varias de estas emprendedoras, conocer sus proyectos y escuchar de primera mano sus experiencias. Fue imposible no adquirir algunos de sus productos y admirar el esfuerzo que representan.
Como medio comprometido con el desarrollo de nuestras comunidades, queremos apoyar ese talento compartiendo sus datos de contacto para que más personas puedan conocer sus productos e incluso invitarlas a participar en futuras ferias y actividades.
Emprendedores de Purral
Sofía Fernández – Teléfono: 8665-8243
Margarita Vargas – Teléfono: 7028-7178
Kenia Briones – Teléfono: 7030-0046
Ermelinda Hojeda – Teléfono: 7119-2823
Marta Selva Rivas – Teléfono: 7084-7119
Patricia Ayala – Teléfono: 6102-5584
Blanca Nieve Costuras – Teléfono: 7050-9516
Nancy Solano – Teléfono: 6201-5098
Auxiliador Repostería – Teléfono: 6485-1269
Litiga Canales – Teléfono: 6175-0135
Jaqueline Jiménez – Teléfonos: 8717-0284
Si usted desea adquirir productos elaborados por manos costarricenses o busca emprendedores para actividades comunales, ferias o eventos empresariales, esta es una excelente oportunidad para apoyar el comercio local.
Liderazgo que inspira
También deseamos expresar nuestro sincero agradecimiento por la cálida bienvenida que recibimos de parte de las lideresas y líderes comunitarios.
Su hospitalidad permitió conocer una visión diferente de Purral: una comunidad llena de potencial humano, con personas comprometidas que creen en el trabajo colectivo y que demuestran que las mejores transformaciones nacen desde los barrios.
Más allá de la organización del evento, quedó en evidencia la capacidad que tiene esta comunidad para trabajar unida por objetivos comunes. Cada detalle reflejaba planificación, esfuerzo y el deseo de ofrecer una celebración digna de su historia.
Mucho más que un aniversario
Celebrar 35 años significa recordar el camino recorrido, reconocer a quienes construyeron este distrito y renovar el compromiso de seguir creciendo.
En tiempos donde muchas veces predominan las noticias sobre problemas sociales, actividades como esta nos recuerdan que también existen comunidades donde prevalecen la solidaridad, la participación ciudadana y el deseo de construir un mejor futuro.
Purral dejó un mensaje claro: cuando un pueblo trabaja unido, las diferencias se convierten en fortalezas y los sueños colectivos empiezan a hacerse realidad.
Desde esta columna felicitamos a todos los habitantes del distrito, a las organizaciones comunales, a los voluntarios, a los emprendedores y a cada persona que hizo posible esta extraordinaria celebración.
Les deseamos muchos años más de progreso, bienestar y desarrollo
Porque al final, las grandes comunidades no se distinguen únicamente por sus calles o edificios; se distinguen por la calidad humana de quienes las habitan.
Y este sábado quedó demostrado que Purral posee una riqueza invaluable: su gente.
¡Feliz 35.º aniversario, Purral! Que continúen creciendo unidos, con orgullo, trabajo y esperanza para las futuras generaciones.
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