
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Redacción).- El apóstol Juan nos entrega hoy una verdad que une la fe con la práctica, sin separarlas jamás. No nos habla de una fe que solo se dice, sino de una fe que se hace: la obediencia es la puerta por la que permanecemos en Dios, y esa permanencia es recíproca — Él también habita en nosotros.
No se trata de una obediencia pesada o impuesta por temor, sino de la respuesta natural de quien ama: cuando guardamos los mandamientos de Dios —que se resumen en amarle y amar al prójimo— estamos construyendo una comunión viva y profunda con Él. Quien camina conforme a su voluntad, habita en su presencia y su presencia llena su vida.
Qué lamentable resulta ver lo que está sucediendo con la Cruz Roja Costarricense, una institución que durante décadas ha representado solidaridad, servicio y amor al prójimo
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Francisco Castaing Bustillo, dirigente comunal).- Hoy vemos cómo diferentes subcomités han cerrado sus puertas o enfrentan enormes dificultades para seguir funcionando. Un ejemplo cercano es el Subcomité de Ipís, en Goicoechea.
Y yo me pregunto: ¿cómo llegamos hasta aquí?
En los años 70, nuestros padres y nuestros vecinos trabajaron con enorme esfuerzo para construir las instalaciones de la Cruz Roja. Lo hicieron mediante contribuciones, actividades comunales, rifas, turnos y muchas horas de trabajo voluntario. Lo hicieron porque creían en servir al prójimo y porque sentían aquella institución como parte de su comunidad.