
Comentario
Las palabras de Juan el Bautista resuenan hoy con una fuerza especial en medio de nuestra vida cotidiana. Arrepentirse no significa vivir anclados en la culpa, sino atrevernos a cambiar de rumbo, a revisar nuestras actitudes y a abrir el corazón a una manera nueva de vivir. Es una invitación a dejar atrás aquello que nos aleja de Dios y de los demás: la indiferencia, el egoísmo o la falta de compromiso con nuestra comunidad.
Cuando Jesús nos recuerda que el Reino de los cielos está cerca, nos habla de una esperanza concreta y presente. Ese Reino se construye aquí y ahora, en los pequeños gestos de justicia, solidaridad y amor al prójimo. En un cantón como Goicoechea, este llamado se vuelve acción cuando tendemos la mano al vecino, escuchamos al que sufre y trabajamos juntos por una sociedad más humana y fraterna. Hoy es un buen día para comenzar de nuevo y hacer visible, con nuestras obras, que el Reino de Dios ya está entre nosotros.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Redacción).- Gracias a la pronta atención de las autoridades locales, fue solucionado un riesgo para la seguridad de peatones y conductores en el distrito de San Francisco de Goicoechea.
Días atrás, un vecino de la comunidad denunció la presencia de una alcantarilla sin tapa, ubicada frente a Marinos Gastro Bar, a 100 metros al este de la Iglesia de Ladrillo, situación que representaba un potencial peligro de accidente. Ante la solicitud, se realizó la inspección correspondiente y se gestionó de inmediato la atención del caso.