
Una serie para pensar el país que somos, y el que queremos ser
En Costa Rica, la Navidad nunca ha sido solo una fecha. Es una forma de recordarnos que la paz, la solidaridad, y la palabra empeñada son valores que han sostenido nuestra historia. Iniciando un nuevo año, el espíritu navideño nos invita a mirar hacia adentro, reconocer lo que hemos perdido…y lo que aún podemos recuperar
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Gerardo A. Pérez Obando (Gapo), columnista) La Navidad no es un ruido de compras ni una carrera de luces. Es la pausa íntima que enseña que comunidad no es simple vecindad, sino el acuerdo silencioso de cuidarnos. En las montañas, en los barrios, en los mercados, las manos que comparten tamales se parecen más a un pacto que a un gesto, “aquí nadie queda solo”, pero ese pacto cultural, también ha sido político.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por La Dirección).- Con la llegada de este 2026, Goicoechea no solo cambia de calendario: enfrenta, una vez más, la urgencia de salir del estancamiento. Nuestro cantón —diverso y lleno de contrastes, desde la dinámica comercial de Guadalupe hasta el potencial ambiental y cultural de Rancho Redondo— necesita algo más que buenas intenciones. Necesita acción.
Durante años, la administración local ha operado en modo de supervivencia, apagando incendios en lugar de encender motores. Esa lógica ya no alcanza. El presupuesto municipal no puede seguir diluyéndose en la reparación interminable de camiones obsoletos ni en procesos burocráticos que parecen diseñados para frenar, y no para impulsar, el desarrollo. Goicoechea requiere eficiencia, planificación y visión de futuro.