LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Isidoros Karderinis, periodista, corresponsal de prensa*).- El deseo del presidente estadounidense Donald Trump de “apoderarse” de Groenlandia constituye un esfuerzo neocolonial por parte de un “sheriff” global que claramente no respeta la soberanía nacional de la isla y derechos humanos fundamentales.
Así, se produjeron manifestaciones en la capital, Nuuk —las mayores manifestaciones en la historia de Groenlandia— y en Copenhague, con lemas como «Groenlandia no está en venta» y «Groenlandia pertenece a los groenlandeses», que subrayaron la voluntad de autodeterminación. Al mismo tiempo, las encuestas muestran que alrededor del 85 % de los groenlandeses rechazan la posibilidad de unirse a Estados Unidos. Además, el primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, de 34 años, ha calificado la presión de «irrespetuosa» y ha pedido el fin de las amenazas y la retórica sobre la anexión «entre amigos».
