
Toda Constitución vive en dos planos: el texto y la costumbre. En tiempos de tensión política, la distancia entre ambos revela si somos una república de papel o una república de práctica
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Gerardo A. Pérez Obando (Gapo), columnista). Los juristas lo saben. La supremacía constitucional no es un eslogan. Es un sistema. Significa que ninguna voluntad, por legítima que sea, puede saltarse los límites que protegen los derechos y procedimientos, pero el reto no es solo técnico. Es cultural si tenemos hábitos constitucionales.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Nabil Mouaffak, columnista).- En la historia reciente de América Latina, las dictaduras más conocidas no surgieron como proyectos explícitos de opresión ni se impusieron únicamente por la fuerza de las armas. En la mayoría de los casos, nacieron como respuesta a un profundo descontento popular, acumulado durante décadas de corrupción, abuso de poder, desigualdad, gobiernos desconectados de la realidad social y sistemas políticos incapaces de renovarse.
El hartazgo era real.