“Asociarse como familia sensible, abrirse al mundo como humanidad que se respalda mutuamente, hará que desaparezcan las absurdas contiendas de la faz de la tierra y germinen nuevos aires que reduzcan la pobreza y aumenten la concordia”
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Víctor Corcoba Herrero, escritor).- Hemos de sentirnos parte de un mundo vivo, que ha de conciliar sus fuerzas avivando el calor de sus propios latidos, con el espíritu solidario como lenguaje a cultivar, rehaciendo vínculos y no simples aglomeraciones de individuos. Sabemos que la tarea no es fácil, pero tampoco imposible, lo que implica retomar otros estilos de vida ponderados y participativos. Quizás tengamos que repensar actitudes, retirar muros y abrir horizontes, cuestionando hábitos y privilegios, comenzando por el consumo digital y prosiguiendo con el fin de la pérdida y el desperdicio de alimentos. Asimismo, es el momento en el que hemos de cooperar en favor de un orbe más humanitario, en una época deshumanizadora e inhumana como jamás antes, facilitando que la ciudadanía que nos rodea pueda vivir con decencia.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Licda: María del Milagro Alvarado B., comunicación y derecho).- Cada primero de octubre conmemoramos el Día Nacional de la Persona Adulta Mayor, de manera que durante todo el mes se nos invita a reflexionar sobre el valor e importancia de quienes han recorrido un largo camino de experiencias, aprendizajes, esfuerzos y contribuciones a nuestras familias, principalmente y a la sociedad debiendo trascender los homenajes, las actividades y las muestras de cariño para recordarnos algo fundamental: envejecer no significa perder derechos, autonomía ni dignidad.
Puerto de La Habana, 1948. Antes de que el mundo lo proclamara Rey del Mambo, Dámaso Pérez Prado emprendía viaje hacia nuevos horizontes. Llevaba una maleta modesta, varias partituras y una visión musical que transformaría para siempre el ritmo de América Latina
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Gerardo A. Pérez Obando (Gapo), columnista).- La década de 1940 para Cuba, México y Latinoamérica fue un puente esplendoroso. Mientras Cuba vivía la época de oro del bolero, muchos cantantes, bailarinas, rumberas actrices y actores que surgían por montones, fueron fuertemente atraídos mutuamente por la época de oro del cine mexicano en expansión.
El bienestar de un cantón comienza con la responsabilidad de sus gobernantes
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Greggory Karl Gordon Cruickshank, columnista).- En esta última entrega de nuestra secuencia de artículos sobre las responsabilidades de los representantes municipales, considero fundamental abordar una figura de gran importancia para el desarrollo de nuestras comunidades: el alcalde municipal.
Como ciudadanos costarricenses, tenemos el derecho y la responsabilidad de conocer las funciones de quienes elegimos para administrar los recursos públicos y dirigir los gobiernos locales. No basta con escuchar promesas durante una campaña electoral; debemos aprender a evaluar los resultados, conocer las obligaciones legales de cada puesto y determinar si las decisiones que se toman contribuyen verdaderamente a mejorar nuestra calidad de vida.

“El resultado de este endiosamiento de soberbia, donde nadie resguarda a nadie, corre el riesgo de deshumanizarnos por completo, reduciendo la existencia a un mero comercio de compraventa, lo que significa privarnos de decencia, dignidad o sensibilidad”
LA VOZ DE GOICOECEA (Por Víctor Corcoba Herrero, escritor).- En una época en la que empiezan a proliferar las actividades laborales a distancia, fuera de la oficina o de la sede de la empresa, mediante el uso de tecnologías de la información y la comunicación (TIC), tenemos la obligación de permanecer profundamente bienhechores, custodiando con simpatía ese innato altruismo, generado a golpe de corazón y en diálogo con nuestros semejantes, que ninguna máquina podrá jamás sustituir. El avance benigno nace del abrazo extendido y compartido, de un talento con el consabido talante en guardia, dispuesto a escuchar y con una voluntad que busca y rebusca más lo que nos acerca que los nos distancia. Por tanto, fragüemos con sabiduría, ese espíritu donante de compañía, que es el que nos embellece como ciudadanos de bien.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Licda. María del Milagro Alvarado B., comunicación y derecho).- Cuando escuchamos hablar de pensión alimentaria, inmediatamente lo relacionamos con el dinero; es decir; un monto que una persona tiene que entregar mensualmente a otra como parte de una responsabilidad familiar, una necesidad humana o para proteger un derecho. Lo cierto es que esta figura jurídica tiene un significado mucho más amplio, al constituirse como un mecanismo de protección que busca garantizar condiciones de vida dignas a quienes tienen derecho a recibir alimentos, sin desconocer las posibilidades económicas y los derechos de quienes están obligados a proporcionarlos siendo que detrás de cada solicitud de pensión alimentaria existen circunstancias particulares: hijos que necesitan continuar sus estudios, personas adultas mayores que requieren apoyo, familias que atraviesan una separación o personas que, por distintas razones, necesitan asistencia económica para satisfacer sus necesidades básicas.