
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Isela Aguirre Chavarría).- En los últimos años, los gobiernos locales del país han dado pasos importantes en materia de bienestar animal. Varias municipalidades han creado oficinas especializadas, impulsan campañas educativas y destinan recursos públicos a programas de esterilización y tenencia responsable. Estos avances, sin duda, merecen reconocimiento.
Sin embargo, esa narrativa de progreso se derrumba cuando las mismas instituciones que se presentan como defensoras del bienestar animal autorizan, promueven o respaldan actividades como los topes de caballos, las corridas de toros y los desfiles de boyeros. Eventos donde el estrés, las lesiones y, en no pocas ocasiones, la muerte de los animales, no son accidentes aislados, sino consecuencias previsibles.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Víctor Corcoba Herrero/ Escritor).- Uno vive y debe desvivirse por vivir en comunión y en comunidad. Así, para un ser con corazón, todo lo que le circunda forma parte de sí y se vincula como genealogía, sustentado el nexo en la mutua lealtad y en el recíproco acatamiento. La humanidad debe concebirse como una estirpe adherida e inseparable, sustentada por la unidad colectiva, de la que no puede desligarse, ya que todos formamos parte de ese viviente poema interminable cargados de lenguajes diversos, pero bajo un solo pulso, el de la armónica existencia, a pesar de nuestro fondo de debilidad humana y de nuestra manera frívola de reconocer la vida. De ahí la necesidad, en este orbe globalizado, de que seamos promotores y animadores de solidaridad y respeto por la dignidad humana y los derechos fundamentales.