Comentario:
Este versículo nos recuerda una verdad poderosa: la verdadera victoria en la vida no depende de nuestras propias fuerzas, sino de la fe que nace de una relación con Dios. El apóstol Juan afirma que todo aquel que ha nacido de Dios tiene la capacidad de vencer al mundo. Aquí “el mundo” representa todo aquello que se opone a la voluntad de Dios: las tentaciones, el pecado, el desánimo, la presión de vivir según valores que se apartan de la verdad.
La clave de esa victoria es la fe. No se trata solo de creer intelectualmente, sino de confiar plenamente en Dios, en sus promesas y en la obra de Jesucristo. Cuando una persona vive por fe, aprende a mirar las dificultades desde la perspectiva de Dios y no desde el temor o la derrota.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por M.Sc. Milton Madriz Cedeño).- Rodrigo Chaves Robles pasará a la historia política de Costa Rica como el presidente que sobrevivió a un cerco múltiple, feroz y sostenido, levantado no por una oposición democrática sana, sino por una conjunción de intereses heridos, élites desplazadas, aparatos mediáticos beligerantes y operadores institucionales empeñados en impedir que gobernara.
Lo atacaron antes de llegar. Lo atacaron al asumir. Lo atacaron durante cada tramo de su mandato. Lo quisieron desgastar, aislar, desacreditar, inmovilizar y reducir a una anomalía pasajera. ¡Fracasaron!
Comentario:
Este versículo es una invitación a reconocer la bondad constante de Dios en nuestra vida diaria. El salmista no habla solo de bendiciones ocasionales, sino de un Dios que cada día derrama su gracia, su cuidado y su provisión sobre nosotros. A veces, en medio de las dificultades, es fácil concentrarnos en los problemas y olvidar las múltiples maneras en que Dios nos sostiene.
El texto también llama a bendecir al Señor, es decir, a agradecerle y reconocer su grandeza. Cuando recordamos que Él es “el Dios de nuestra salvación”, comprendemos que su ayuda no se limita a lo material: también nos ofrece esperanza, perdón, dirección y vida eterna.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Marisol Rivera, comunicadora).- En cada discusión política aparece la misma pregunta: ¿Quién tiene la razón?
Para algunos, la razón siempre la tiene su partido. Para otros, la tiene el líder que siguen. Y para muchos más, la política se ha convertido en una especie de competencia permanente donde cada grupo intenta demostrar que el otro está equivocado.
Pero si uno se detiene a pensar con calma, surge una reflexión sencilla: la política nunca fue creada para que los partidos tengan razón.
