La inscripción ordinaria pasa de ₡16.960 a ₡39.550, mientras que la extraordinaria tendrá un costo de ₡56.500. El Colegio asegura que el incremento busca cubrir los costos reales de aplicación y financiar mejoras en la prueba
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Redacción).- El Colegio de Abogados de Costa Rica (CAACR) anunció un aumento en las tarifas de inscripción para el Examen de Excelencia Académica, requisito para la incorporación al ejercicio profesional del derecho en Costa Rica.
El ajuste, el primero en cinco años, eleva la matrícula ordinaria de ₡16.960 a ₡39.550, un incremento de ₡22.590. Por su parte, la inscripción extraordinaria pasa de ₡28.250 a ₡56.500, es decir, duplica su costo.
Dojo Coding y Garnier & Garnier fundan AvanteLab, una nueva empresa que implementará soluciones de IA agéntica y desarrollará programas de capacitación y reconversión de talento, con Costa Rica como primer mercado
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Neyssa Calvo, periodista).- Los sistemas de inteligencia artificial capaces de ejecutar tareas y procesos con un mayor grado de autonomía, conocidos como IA agéntica, plantean nuevos retos para las empresas al modificar la forma en que operan y las capacidades que requieren sus equipos.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Gerardo A. Pérez Obando (Gapo), columnista).- El bolero, que había nacido íntimo, guitarrero y nocturno en Santiago de Cuba, sufrió una mutación genética irreversible cuando se topó con la sofisticación urbana de La Habana en la década de 1930. El responsable de meterle dinamita, metales salvajes y una síncopa arrolladora fue Dámaso Pérez Prado antes de ser coronado internacionalmente como el “Rey del Mambo.” Pérez Prado pulió su genio como pianista y arreglista en Matanzas, y en la mítica Sonora Matancera comprendió que el bolero, algún día, podría vestirse de gala.

Por el contrario, donde hay apertura al consejo, hay claridad. No se trata de pedir opinión por cumplir, sino de buscar con humildad la voz de Dios a través de personas sabias: familiares, pastores, amigos de confianza, quienes conocen la Palabra y nos aman lo suficiente para decirnos la verdad, aunque duela. Cuando abunda el consejo, los planes no solo se logran: se consolidan, se sostienen, dan fruto y bendicen a otros.
Para meditar hoy
¿Estás construyendo algo importante en soledad? ¿Tienes personas a las que consultas antes de decidir?
El consejo no nos quita libertad: nos protege y nos guía hacia lo mejor.
Oración
Señor, danos la humildad de reconocer que no lo sabemos todo. Pon en nuestra vida personas sabias que nos guíen con tu verdad, y danos el corazón dispuesto para escuchar antes de actuar. Que nuestros planes sean construidos contigo y con los demás, para que prosperen según tu voluntad. En el nombre de Jesús, amén.
El acuerdo adquiere especial relevancia porque responde a una demanda laboral acumulada durante años. De acuerdo con lo informado durante la sesión municipal, el alcalde Fernando Chavarría entregó una carta en la que se establece que, a más tardar el 15 de enero del próximo año, se realizará el pago correspondiente.
La decisión se produce después del paro de labores realizado el viernes anterior por trabajadores municipales, quienes reclamaban una solución al pago de sus anualidades.
Más allá de las circunstancias que condujeron al conflicto, lo verdaderamente significativo es que finalmente se alcanzó un acuerdo institucional que reconoce los recursos reclamados por los trabajadores.
El presupuesto aprobado contempla las anualidades correspondientes a los años 2018-2026, el aumento salarial del próximo año y los gastos ordinarios de la Municipalidad, dentro de un presupuesto que supera los ¢14 mil millones de colones.
Puede parecer, a simple vista, un asunto estrictamente administrativo o presupuestario. No lo es.
Un presupuesto municipal es mucho más que una suma de ingresos y gastos. Es la expresión concreta de las prioridades de un gobierno local y de su capacidad para responder a sus obligaciones. En este caso, incluir los recursos para las anualidades representa un paso fundamental para atender una situación laboral que necesitaba una respuesta clara.
Los trabajadores son una pieza esencial para el funcionamiento de la Municipalidad. Son quienes diariamente atienden servicios, ejecutan obras, mantienen espacios públicos y hacen posible buena parte de las tareas que impactan directamente la vida de los habitantes del cantón. Reconocer sus derechos y procurar relaciones laborales estables también contribuye al buen funcionamiento de la institución.
Por eso, lo sucedido en la sesión del Concejo merece destacarse.
Administración, trabajadores, regidores y representación sindical llegaron a una sesión en la que existían posiciones e intereses que debían conciliarse. Sin embargo, el intercambio se desarrolló de manera serena, respetuosa y ordenada. Cada sector defendió sus planteamientos, pero también hubo espacio para escuchar y buscar una salida.
La unanimidad alcanzada no significa que hayan desaparecido las diferencias. Significa algo quizá más importante: que fue posible colocarlas en un segundo plano para alcanzar una solución concreta.
Eso es precisamente lo que la ciudadanía espera de sus autoridades y de quienes participan en la vida pública.
En tiempos en los que el debate político fácilmente puede convertirse en confrontación permanente, descalificaciones y discusiones improductivas, Goicoechea necesita demostrar que existe otra manera de resolver sus diferencias.
Nuestro cantón enfrenta importantes desafíos. Las necesidades de las comunidades aumentan, los recursos públicos son limitados y las demandas sobre el gobierno local son cada vez mayores. En ese contexto, ninguna administración puede gobernar eficazmente desde la confrontación constante.
Se necesita diálogo. Se necesita negociación. Se necesita fiscalización. Y, sobre todo, se necesita capacidad para construir acuerdos sin renunciar a las responsabilidades que corresponden a cada parte.
El acuerdo sobre las anualidades demuestra precisamente eso.
Desde La Voz de Goicoechea valoramos que se haya encontrado una salida que permita reconocer estos recursos a los trabajadores municipales y, al mismo tiempo, brindar certeza sobre su incorporación al presupuesto.
Pero el acuerdo tampoco puede entenderse como el punto final.
Ahora corresponde cumplir.
La carta presentada por el alcalde establece una fecha concreta: a más tardar el 15 de enero. Por ello, trabajadores, Concejo Municipal y ciudadanía tienen derecho a esperar que el compromiso asumido se materialice en los términos anunciados.
La aprobación presupuestaria debe convertirse en ejecución efectiva. Y esa ejecución deberá acompañarse de transparencia, eficiencia y rendición de cuentas.
La ciudadanía también deberá permanecer vigilante para que los más de ¢14 mil millones contemplados en el presupuesto municipal sean administrados responsablemente y se traduzcan en servicios, obras y mejores condiciones para las comunidades.
De lo ocurrido queda una enseñanza que conviene conservar.
Los trabajadores hicieron escuchar sus demandas. La administración presentó una propuesta. El Concejo Municipal asumió su responsabilidad y tomó una decisión unánime. Las partes dialogaron y finalmente se construyó una salida institucional.
Así debería funcionar la política local.
Goicoechea necesita menos pleitos estériles y más acuerdos; menos politiquería y más soluciones; menos confrontación por la confrontación misma y más capacidad para sentarse alrededor de una mesa cuando existen diferencias.
La aprobación de los recursos para pagar las anualidades constituye, ante todo, un reconocimiento esperado por los trabajadores municipales. Pero también puede convertirse en algo más: en un ejemplo de que el diálogo responsable produce resultados.
Ojalá esta no sea una excepción.
Ojalá sea el comienzo de una forma de hacer las cosas que se repita sesión tras sesión, acuerdo tras acuerdo, hasta convertirse en la práctica habitual que Goicoechea merece.