
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Víctor Corcoba Herrero/ Escritor).- Uno vive y debe desvivirse por vivir en comunión y en comunidad. Así, para un ser con corazón, todo lo que le circunda forma parte de sí y se vincula como genealogía, sustentado el nexo en la mutua lealtad y en el recíproco acatamiento. La humanidad debe concebirse como una estirpe adherida e inseparable, sustentada por la unidad colectiva, de la que no puede desligarse, ya que todos formamos parte de ese viviente poema interminable cargados de lenguajes diversos, pero bajo un solo pulso, el de la armónica existencia, a pesar de nuestro fondo de debilidad humana y de nuestra manera frívola de reconocer la vida. De ahí la necesidad, en este orbe globalizado, de que seamos promotores y animadores de solidaridad y respeto por la dignidad humana y los derechos fundamentales.
Una serie para pensar el país que somos, y el que queremos ser
La Navidad recuerda el valor de la palabra empeñada. El nuevo año exige sostenerla. En tiempos de erosión institucional, esta serie propone cuatro miradas para recuperar la esperanza democrática desde la responsabilidad ciudadana, y el respeto a la Constitución
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Gerardo A. Pérez Obando (Gapo), columnista). Costa Rica llegó a diciembre con luces encendidas y sombras inquietantes. Mientras las familias compartimos tamales y abrazos, la política exhibe grietas que no se debe ignorar: deterioro en la forma constitucional, desprecio por los procedimientos, y una creciente banalización del lenguaje jurídico. Nos conmueve la fiesta y nos preocupa la República. Ese es el contraste que da origen a esta serie.