

Hay amores que ciegan… y amores que iluminan
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Nabil Mouaffak).- En los pueblos, pasa igual. A veces elegimos por cariño a una cara conocida, por simpatía con quien nos habla bonito o por pura molestia con el otro. Pero el desarrollo no se construye con impulsos, sino con conciencia.
Elegir a alguien para dirigir un cantón o un país no debería ser un desahogo, ni una venganza disfrazada de voto. Tampoco un acto de fe en una bandera partidaria. Las decisiones deben nacer del amor al lugar donde vivimos, ese amor que busca progreso, que se informa, que pregunta y que exige resultados.

LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Redacción).- Nacen luces nuevas, brotan al andar,
movimientos del pueblo que quieren soñar.
Que el canto no sea de un solo tambor,
que florezcan mil voces, no un solo color.
Porque el cambio empieza cuando hay variedad,
cuando el alma del barrio busca equidad.
Ya no más el miedo de pensar distinto,
que cada idea buena deje su instinto.
El progreso no llega del cielo o del sol,
sino del esfuerzo del mismo farol.
Y si hay más caminos, hay más dirección,
más manos sembrando, más corazón.
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