LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Nabil Mouaffak).- En los pueblos, pasa igual. A veces elegimos por cariño a una cara conocida, por simpatía con quien nos habla bonito o por pura molestia con el otro. Pero el desarrollo no se construye con impulsos, sino con conciencia.
Elegir a alguien para dirigir un cantón o un país no debería ser un desahogo, ni una venganza disfrazada de voto. Tampoco un acto de fe en una bandera partidaria. Las decisiones deben nacer del amor al lugar donde vivimos, ese amor que busca progreso, que se informa, que pregunta y que exige resultados.
Porque cuando se vota por amor al cantón —y no por amor a un candidato— se piensa en el futuro de todos, no en la conveniencia del momento.
Y cuando se elige con información, se abren los ojos: ya no nos convencen con canastas de alimentos, sino con ideas; ya no nos manipulan con favores, sino con propuestas; ya no nos compran el silencio, sino que nos ganan con compromiso.
El amor real por la comunidad no es el que se muestra en fotos o campañas, sino el que se siente cuando alguien crea oportunidades, combate la inseguridad y siembra esperanza.
Porque cuando hay trabajo, todos comemos.
Y cuando hay desarrollo, todos avanzamos.
Entonces, al Chile…
¿Estamos eligiendo con amor al cantón o con amor a quien promete resolver lo nuestro primero?
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Gerardo A. Pérez Obando (Gapo), columnista).- El 1 de mayo no es solo una fecha de protocolo y trajes elegantes. Es, ante todo, el día en que la esperanza de un país se deposita, una vez más, en cincuenta y siete conciencias. La nueva Asamblea Legislativa asume funciones en un momento crítico, donde la paciencia ciudadana se ha agotado y el margen de error es inexistente.
Bienvenidos, señoras y señores diputados, a la casa del pueblo; pero sepan que entran a una institución que necesita ser rescatada de la intrascendencia por la ha herencia de los yerros.
Ustedes reciben un Congreso marcado por el “espejismo de las leyes” y la desconexión emocional. La legislatura saliente deja una lección valiosa por lo negativa: la cantidad no sustituye a la calidad. El país no necesita que rompan récords de aprobación de símbolos nacionales o benemeritazgo. Costa Rica necesita que rompan las cadenas de la inseguridad, el desempleo y el costo de la vida.
Repetir errores del pasado sería ignorar el grito de las calles. Las exhibiciones en el plenario, discusiones bizantinas por asuntos de forma e incapacidad de construir puentes con el Poder Ejecutivo son lujos que este país no puede costear. Su primera tarea en vez de legislar, es de recuperar la confianza.
Prioridades sobre el escritorio: instamos a esta nueva bancada a definir una agenda de impacto real desde el primer día. El tiempo de las “curvas de aprendizaje” se terminó. Costa Rica exige valentía en seguridad, no más leyes cosméticas. Se necesitan reformas que realmente golpeen el músculo financiero del crimen organizado y herramientas de peso a nuestras fuerzas policiales. Eficiencia en el gasto: una revisión profunda de cómo se invierte cada colón del erario público, priorizando la inversión social y la salud sin asfixiar al sector productivo. Diálogo como herramienta y no como obstáculo: la oposición responsable no es la que bloquea todo, sino la que mejora las propuestas con argumentos técnicos y visión de Estado.
El honor de la silla: recordamos a cada uno de los cincuenta y siete nuevos legisladores que esa curul que hoy ocupan no les pertenece; es un préstamo temporal del pueblo costarricense. La investidura de “Padres de la Patria” debe honrarse con estudio, con asistencia, con respeto al adversario y, sobre todo, con una ética inquebrantable. El país estará vigilante. No permitiremos que la mediocridad sea nuevamente la norma, ni que el desinterés por lo sustantivo opaque la urgencia de nuestras necesidades.
Una nueva oportunidad para nuestra democracia: inician su cuatrienio con la pizarra limpia, pero con la sombra de una gestión anterior que dejó mucho que desear. Tienen en sus manos la oportunidad histórica de reconciliar a la ciudadanía con su clase política. Sean la Asamblea de las soluciones, no la de las estadísticas vacías. Sean la generación que entendió que Costa Rica es mucho más que un diario oficial lleno de decretos simbólicos; es una nación que anhela volver a caminar segura y con prosperidad.
Diputadas, diputados: el país les desea éxito porque su éxito será del País, pero no olviden que la historia y el pueblo serán jueces implacables si deciden caminar por la misma senda de la irrelevancia que hoy dejamos atrás.
Con esta entrega se concluye esta serie de reflexiones dedicadas al corazón de nuestra democracia. A usted, vecino y lector, se le agradece habernos acompañado en este recorrido que inició con la frialdad de las estadísticas hasta el sentimiento más profundo de nuestra identidad nacional.
Nuestra intención no ha sido otra que poner en palabras el sentir de quienes, desde la calle, esperamos excelencia de quienes nos representan. Sigamos vigilantes, sigamos cuestionando y, sobre todo, sigamos amando a esta patria que merece mucho más de lo que hasta hoy ha recibido. https://www.youtube.com/watch?v=2Igx3hbKfr0
LA VOZ DE GOICOECHEA POR Isaí Jara, periodista).- Vecinos de distintas comunidades del cantón de Goicoechea enfrentan en las últimas semanas una creciente ola de robos y manipulaciones de medidores de agua potable, situación que mantiene en alerta tanto a la ciudadanía como al Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA).
La institución emitió este sábado un llamado urgente a la población para reforzar la vigilancia y denunciar cualquier actividad sospechosa, ante el aumento de casos relacionados con la sustracción de hidrómetros, dispositivos esenciales para el control del consumo de agua.
Según advirtió el AyA mediante un comunicado oficial, estos equipos son propiedad de la institución, por lo que su robo o alteración constituye un delito penado por el Código Penal. Además del perjuicio legal, estas acciones generan interrupciones en el suministro del servicio y provocan desperdicio del recurso hídrico.
“Los hidrómetros son propiedad del AyA, por lo que su robo o manipulación representan un daño al bien público”, indicó la entidad.
El llamado de las autoridades es claro: cualquier situación sospechosa debe ser reportada de inmediato al sistema de emergencias 911, única vía habilitada para canalizar este tipo de denuncias.
En paralelo, organizaciones comunales han solicitado un incremento en los patrullajes nocturnos, especialmente en zonas donde se ha detectado mayor incidencia de estos delitos.
Los vecinos afectados no solo enfrentan la reposición del equipo robado —lo que implica un costo económico adicional—, sino también cortes prolongados en el servicio de agua potable, afectando a decenas de familias.
El AyA reiteró la importancia de la colaboración ciudadana para frenar esta problemática. “Cuidar el agua es tarea de todos”, concluye el pronunciamiento.
La situación pone en evidencia la necesidad de fortalecer las medidas de seguridad comunitaria y la respuesta institucional, en un contexto donde el acceso al agua potable resulta vital para la calidad de vida de la población.
Este versículo se enmarca en una visión profética que el profeta Zacarías recibe para animar a Zorobabel, gobernador de Judá, en la ardua tarea de reconstruir el Templo de Jerusalén. Tras el exilio en Babilonia, el pueblo enfrentaba desánimo, escasez de recursos y fuerte oposición externa. En ese contexto, Dios entrega un mensaje poderoso y contracultural.
Negación de los medios humanos
La frase comienza con una doble negación: «No con ejército, ni con fuerza». En el pensamiento humano, la reconstrucción y la victoria dependen del poder militar (ejército) o de la capacidad física y económica (fuerza). Dios rechaza la autosuficiencia humana como base para la obra que Él mismo ha mandado. No se trata de menospreciar el esfuerzo legítimo, sino de ordenar las prioridades: el éxito no vendrá por medios puramente humanos.
Afirmación del poder divino
El contraste es absoluto: “Sino con mi Espíritu”. El Espíritu de Dios es la fuente de sabiduría, valor, perseverancia y poder sobrenatural para vencer obstáculos insuperables. Esto implica que:
Dependencia total de Dios: La obra espiritual solo puede realizarse con recursos espirituales.
Transformación interior: El Espíritu no solo da fuerza externa, sino que cambia el corazón del siervo para confiar y obedecer.
Aplicación para hoy
Este versículo sigue siendo relevante para creyentes, líderes e iglesias. Frente a desafíos como la falta de recursos, la oposición cultural o el desgaste personal, la tentación es recurrir a estrategias meramente humanas: dinero, influencia política, métodos de mercadotecnia o fuerza organizacional. Zacarías 4:6 nos recuerda que:
El orgullo humano no construye el Reino de Dios; solo el Espíritu genera verdadera transformación.
La oración y la dependencia del Espíritu Santo son más efectivas que cualquier plan bien diseñado sin Dios.
No importa el tamaño del obstáculo (la montaña mencionada más adelante en el versículo 7), porque el Espíritu allana lo imposible.
Conclusión
Zacarías 4:6 es un faro de esperanza para todo aquel que se siente pequeño o agotado en la misión que Dios le ha encomendado. No se necesita un gran ejército ni una fuerza imponente; basta con un corazón rendido al Espíritu del Señor. La verdadera victoria no viene de arriba hacia abajo (poder humano), sino de lo alto hacia adentro (gracia divina). Como dijo el reformador Martín Lutero: «El que tiene a Dios, nada le falta; Dios es su amigo en todo y por todo».
¿Qué montaña hoy parece infranqueable? El mensaje es claro: No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu.