
Comentario:
Este versículo del profeta Isaías nos invita a una pausa profunda en medio del ritmo acelerado de la vida diaria. Habla de un pueblo que camina, que avanza, pero que no lo hace a ciegas ni con prisa desordenada, sino con esperanza y confianza en Dios. “Esperar en el camino” no significa quedarse inmóvil, sino vivir con paciencia, fidelidad y coherencia, incluso cuando las respuestas no llegan de inmediato.
Isaías nos recuerda que el verdadero anhelo del corazón no está solo en resolver problemas o alcanzar metas, sino en mantener viva la memoria de Dios en cada paso. Cuando el nombre del Señor se convierte en el deseo del alma, nuestras decisiones se iluminan, y el camino —aunque difícil— adquiere sentido.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Nabil Mouaffak, columnista).- En los últimos días han circulado denuncias públicas por presunto acoso sexual contra Fabricio Alvarado, señaladas por Laura Fernández y por Marelyn Azofeifa, ambas figuras públicas y con trayectoria política.
Lo primero que debe decirse, sin rodeos, es esto: ninguna denuncia de acoso puede minimizarse. Denunciar requiere valentía, especialmente cuando se hace frente a figuras con poder político, influencia social o capital electoral. Las mujeres que denuncian merecen ser escuchadas, respetadas y protegidas del descrédito automático.