Comentario
Este proverbio nos recuerda que la verdadera alegría no nace de los logros materiales ni del reconocimiento externo, sino de la sabiduría que se cultiva en el corazón. No se trata solo de acumular conocimientos, sino de aprender a vivir con criterio, respeto y responsabilidad hacia los demás.
En una comunidad como Goicoechea, donde el valor de la familia, la educación y la convivencia sigue siendo fundamental, este mensaje cobra especial relevancia. Un corazón sabio se refleja en decisiones justas, en palabras que construyen y en acciones que fortalecen el tejido social.

















