LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Nabil Mouaffak, columnista).- Durante mucho tiempo, Costa Rica se contó a sí misma una historia cómoda: la de un país de paso, casi accidental, dentro de las grandes rutas del narcotráfico. Una nación utilizada por otros, pero no realmente comprometida con el problema. Hoy, esa narrativa ya no resiste el contraste con los datos.
Los informes más recientes del Global Organized Crime Index muestran una tendencia que debería incomodarnos como sociedad: Costa Rica no solo ha empeorado su posición en el mapa global del crimen organizado, sino que se ha consolidado como un punto cada vez más relevante en el tráfico internacional de cocaína. No por producirla, sino por facilitar su movimiento.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Gabriela Umaña, perodista).- El Comité “Vecinos por El Maderal”, representado por el ciudadano Carlos Fernando Bonilla Cortés, ha enviado una contundente advertencia a la Municipalidad de San José tras ser notificado sobre el trámite de su solicitud de información pública relacionada con el proyecto “Ciudad Ambiental / Centro de Recuperación de Residuos – Finca El Maderal”.
A través de un documento formalizado este 13 de enero de 2026, Bonilla Cortés dejó claro que la burocracia interna no puede estar por encima de los derechos fundamentales de los administrados.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Gabriela Umaña, periodista).- María Lorena Ortíz Salazar, regidora municipal de Goicoechea por el Partido Progreso Social Democrático (PPSD), fue denunciada penalmente el pasado 5 de enero ante la Fiscalía Adjunta de Probidad, Transparencia y Anticorrupción (FAPTA), según consta en el expediente judicial 25-000-411-1218-PE.
De acuerdo con la denuncia —de la cual La Voz de Goicoechea tiene copia— se habrían cometido presuntas violaciones a la normativa urbanística, así como al artículo 40 de la Ley de Planificación Urbana y a diversas sentencias de la Sala Constitucional, relacionadas con el inicio del proyecto de construcción de un Centro Diurno para Personas Adultas Mayores.
Comentario:
En un tiempo donde abundan las opiniones fuertes y las palabras rápidas, el apóstol Santiago nos propone una medida distinta para evaluar la verdadera sabiduría. No se trata de cuánto sabemos ni de cuán elocuentes somos, sino de cómo vivimos y cómo tratamos a los demás. La sabiduría auténtica —nos recuerda este versículo— se reconoce en la conducta diaria y en las obras sencillas realizadas con humildad.
Para una comunidad como Goicoechea, este mensaje tiene un eco especial. La sabiduría se manifiesta cuando escuchamos antes de juzgar, cuando buscamos el bien común por encima del interés personal y cuando actuamos con respeto aun en medio de las diferencias. No es una sabiduría que presume, sino que construye; no impone, sino que sirve.
