¡No es oposición, es periodismo!

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LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Nabil Mouaffak, columnista).- En los últimos meses, ha surgido una inquietud que merece ser abordada con seriedad: ¿sigue La Voz de Goicoechea representando realmente a la ciudadanía del cantón?

Es cierto que, desde hace poco más de un año, el medio ha dado mayor visibilidad a opiniones críticas y posturas de oposición en el ámbito local. Sin embargo, esto no debe interpretarse como una pérdida de objetividad o neutralidad. Por el contrario, responde a una función esencial del periodismo: iluminar aquellos espacios donde la gestión pública presenta dudas, vacíos o zonas grises.

Señalar lo que no está funcionando no convierte a un medio en opositor; lo convierte en responsable. La verdadera lealtad de un medio de comunicación no es con una administración de turno, sino con la ciudadanía a la que informa.

Criticar a un gobierno no implica desconocer su legitimidad democrática. Esta administración fue electa por mayoría de votos, pero no por mayoría del padrón electoral. De hecho, si se analizan los datos, aproximadamente un 25% del total de votos válidos fue suficiente para definir el resultado. Esto evidencia una realidad importante: una gran parte de la población no necesariamente se siente representada por la actual administración. Y esa diversidad de voces también merece ser escuchada.

Otro elemento fundamental es la dinámica propia de la comunicación. Un medio vive de la inmediatez, de la noticia fresca, del acceso oportuno a la información. Sin embargo, cuando las consultas realizadas a la municipalidad reciben respuesta —si es que la reciben— hasta diez días hábiles después, la noticia ya perdió vigencia. Para entonces, la información ha sido interpretada, debatida y hasta desdibujada por otros actores, incluyendo la propia ciudadanía.

En este contexto, resulta necesario replantear la relación entre la institucionalidad y los medios locales. La comunicación no puede ser vista como un premio o un castigo según la línea editorial de un medio. La lógica es otra: es la administración pública la que necesita de la prensa para informar sobre su gestión, no al revés.

Pensar que limitar el flujo de información debilita a un medio es desconocer el rol de la prensa. Por el contrario, debilita la transparencia y empobrece el debate público.

A la luz de estos elementos, la respuesta parece clara: La Voz de Goicoechea no ha cambiado su esencia. Sigue siendo un medio que se posiciona del lado de la comunidad, que recoge inquietudes, que señala problemáticas y que intenta, desde su espacio, generar eco en las autoridades.

Porque al final, representar la voz del cantón no significa aplaudir… significa escuchar, cuestionar y decir lo que muchos piensan, aunque incomode.

Porque si decir lo que muchos piensan molesta al poder, entonces queda claro que el problema no es el medio… es lo que se está revelando.

La Voz de Goicoechea, no está para quedar bien con el poder… está para no fallarle a la gente.

Este análisis se centra en la dinámica a nivel local. En una próxima entrega, abordaremos la neutralidad del medio en el ámbito nacional.

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