Sombras en la alegría: Políticas oscuras amenazan la tradición navideña de Ipís

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LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Aníbal Porras).- La magia de la Navidad iluminó una vez más a Ipís el pasado sábado 6 de diciembre, cuando la Asociación Cívica y Cultural de Ipís (ACCI) entregó regalos a más de 400 niños de escasos recursos en la Plaza de Deportes de La Facio. Fue una jornada que combinó el buen clima, la calidez comunitaria y un toque espectacular: la llegada de San Nicolás en helicóptero gracias al apoyo de la empresa AERODIVA.

Pero entre villancicos y sonrisas, una sombra inesperada empañó la celebración: la denuncia de un supuesto sabotaje político que podría poner fin a esta tradición que por cuatro años ha inyectado esperanza en la comunidad.

Una fiesta gigante… sostenida con esfuerzo

Desde su creación, la ACCI ha logrado sacar adelante actividades recreativas y sociales gracias al aporte solidario de vecinos, empresas y organizaciones que creen en el valor de construir comunidad. La entrega navideña de este año no fue la excepción: más grande, más organizada y más emotiva que nunca.

Sin embargo, mientras los niños levantaban sus regalos con brillo en los ojos, en la organización se acumulaba otra clase de emociones: preocupación, cansancio y una sensación amarga de injusticia.

Obstáculos y politiquería: la cara amarga de la celebración

La directiva de la ACCI no se anduvo por las ramas. Señalan que este 2025 podría ser la última vez que se realicen estas actividades debido a una serie de trabas atribuibles —según denuncian— a actores políticos del distrito y del cantón.

“Hubo políticos del distrito y del cantón que hicieron todo lo posible por paralizar todas las actividades que estaban programadas”, advirtieron.

La denuncia tiene un tono claro: la intervención deliberada de figuras que, lejos de sumar, habrían intentado detener o dificultar las celebraciones.

Los organizadores describen un ambiente hostil donde “la politiquería sale a flor”, y donde ciertos dirigentes buscan imponer su color político “ante cualesquiera cosas”, incluso si eso implica afectar a cientos de niños.

Con la ironía que a veces brota para suavizar la indignación, los miembros de la ACCI compararon a estos personajes con plagas que “echan a perder todo, importándoles un bledo la comunidad y la niñez”.

La frase que sintetiza la denuncia es contundente: actuar bajo la lógica de “si no soy ‘YO’, no es nadie”.

¿Y ahora qué? El riesgo de un Ipís sin ilusión

El encendido del árbol navideño, el festival cultural y la entrega de regalos concluyeron con éxito, pero dejaron un sabor a despedida. La ACCI confiesa que, tras los obstáculos enfrentados, evalúa seriamente suspender todas sus actividades para 2026.

El impacto sería profundo: Ipís podría perder una de sus pocas tradiciones comunitarias masivas, un espacio de encuentro y esperanza que en diciembre rompe, aunque sea por unas horas, la rutina de un distrito golpeado históricamente por la desatención institucional.

“Solo, olvidado, sin fuentes de empleo, sin estructuras modernas y ahora sin alegría por lo menos cada fin de año”, así imagina la ACCI el futuro si continúa el bloqueo político.

La reflexión va dirigida a quienes “no pican leña ni prestan el hacha”, esos personajes que —como ya muchos en la comunidad señalan— aparecen milagrosamente cada dos años durante la campaña, pero desaparecen cuando toca trabajar por el barrio.

Una pregunta que retumba en la comunidad

La ACCI, agotada pero firme, deja una interrogante que todavía resuena entre los vecinos:

¿Permitirá la politiquería que la ilusión de más de 400 niños sea la próxima víctima en Ipís?

La mesa está servida para que quienes obstaculizan den un paso atrás, y para que la comunidad defienda lo que por cuatro años ha construido: una Navidad donde la alegría no dependa del color político de nadie, sino del corazón colectivo de Ipís.

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