¿Ahorro o una oportunidad perdida para Goicoechea?

LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Greggory Karl Gordon Cruickshank, abogado e ingeniero).- Leyendo la información publicada por La Voz de Goicoechea sobre el acuerdo del Concejo Municipal para desafiliar a la Municipalidad de Goicoechea de la Unión Nacional de Gobiernos Locales (UNGL), debo decir que, en mi opinión, resulta difícil comprender la decisión desde una perspectiva de desarrollo cantonal.
Según la publicación, los aproximadamente ₡25 millones que se destinan anualmente a la membresía se trasladarían al programa municipal de becas, con el propósito de beneficiar a unas 100 personas adicionales. Sin duda, las becas son importantes y nadie puede estar en contra de apoyar a nuestros estudiantes y vecinos que lo necesitan.
Sin embargo, considero que la discusión debería ir mucho más allá de esos ₡25 millones. Si nuestra municipalidad cuenta con recursos y mantiene un superávit importante, y si además se encuentra entre las municipalidades con mayor recaudación del país, la pregunta debería ser otra: ¿cómo podemos aprovechar al máximo todas las herramientas disponibles para mejorar Goicoechea?
Nuestro cantón tiene enormes necesidades: infraestructura, mantenimiento vial, seguridad, espacios públicos, movilidad, servicios y muchas otras áreas que requieren atención. En ese contexto, una organización que puede facilitar cooperación, capacitación, asesoría y vínculos con otras municipalidades debería ser evaluada no solo por el costo de su membresía, sino por el beneficio que puede generar.
También existen, según se ha señalado, recursos de partidas de los concejos de distrito que no se utilizan en su totalidad. Si esos recursos pueden destinarse legal y efectivamente a determinados programas, quizá existen otras alternativas para fortalecer las becas sin renunciar a herramientas de cooperación institucional.
Lo que más me preocupa, como vecino y ciudadano, es la forma en que se están tomando algunas decisiones. Me pregunto si, antes de aprobarlas, se escuchó suficientemente a los vecinos, se analizaron todas las alternativas y se contó con asesoría técnica que permitiera valorar las consecuencias a largo plazo.
Esta es, insisto, mi opinión personal. No pretendo tener la verdad absoluta, pero sí creo que debemos exigir análisis, conocimiento y planificación cuando están en juego los recursos y el futuro de nuestro cantón.
Goicoechea no necesita ocurrencias ni improvisaciones. Necesita personas preparadas, con conocimiento de la administración pública, capacidad de análisis y verdadera visión de futuro.
Por eso, ante las próximas elecciones municipales, hago un llamado respetuoso a la ciudadanía: votemos con sabiduría y criterio. No votemos únicamente por una línea política ni por seguir a un partido. Busquemos personas capaces de gobernar, fiscalizar y tomar decisiones fundamentadas.
Porque cuando una municipalidad funciona mal, el problema no es solo de quienes integran el Concejo Municipal: termina siendo de todos nosotros.