Evangelio del día Primera de Corintios 2, 10b-16

Published by Redacción on

LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Redacción).- En aquel tiempo, Jesús bajó a Cafarnaúm, ciudad de Galilea, y los sábados les enseñaba.

Se quedaban asombrados de su enseñanza, porque su palabra estaba llena de autoridad.

Había en la sinagoga un hombre poseído por un espíritu de demonio inmundo y se puso a gritar con fuerte voz:

«¡Basta! ¿Qué tenemos que ver nosotros contigo, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios».

Pero Jesús le increpó diciendo:

«¡Cállate y sal de él!».

Entonces el demonio, tirando al hombre por tierra en medio de la gente, salió sin hacerle daño.

Quedaron todos asombrados y comentaban entre sí:

«¿Qué clase de palabra es esta? Pues da órdenes con autoridad y poder a los espíritus inmundos, y salen».

Y su fama se difundía por todos los lugares de la comarca.

Reflexión del Evangelio de hoy

“El Espíritu lo sondea todo, incluso lo profundo de Dios”

Esta frase entiendo que es clave para poder determinar lo que San Pablo quiere transmitir a los cristianos de la comunidad de Corinto. Él ha tenido una profunda experiencia de Cristo en el camino de Damasco: de perseguidor de cristianos se convierte en apóstol. No ha sido solo una visión, sino una auténtica iluminación, obra del Espíritu Santo. Por eso sus palabras no son teóricas, sino experiencia viva de cómo Dios actúa en nosotros.

Pero hay otra, al final, que nos puede servir muy especialmente a nosotros, cristianos del siglo XXI, a quienes también se dirige el Señor por mediación de Pablo: «nosotros tenemos la mente de Cristo». Por el bautismo, el Espíritu Santo nos comunica la Gracia, es decir, la propia Vida de Dios y, con ella, su «mente», su «corazón» que nos acompaña desde entonces en el camino de nuestra vida. Pero no basta con saberlo o creerlo desde una fe teórica. Es preciso abrirse a la Gracia que actúa en nosotros y convertirnos en apóstoles de Cristo.

“Se quedaban asombrados de su enseñanza, porque su palabra estaba llena de autoridad”

La reciente visita del papa León XIV a España y, muy especialmente, sus palabras, nacidas de la Verdad del Evangelio, no han dejado a nadie indiferente. Y es que hay autoridad que obliga simplemente a actuar como se te indica y autoridad que te convence no solo por las palabras sino por el ejemplo de quien la ejerce. Y así es la de Jesús en el Evangelio.

El Señor no deja a nadie indiferente. Dios se hace presente no solo en sus discursos sino en su vida de cada día. Contra él nada ni nadie puede. Ni aun los espíritus malignos, esos que minaban la vida de aquel hombre de la sinagoga y de tantas y tantas personas que experimentan el mal en su vida y en la de tantos que les rodean.

Jesús asombra, genera fama, seguidores… pero sobre todo hace presente en sus palabras de Vida y de Verdad, en su entrega amorosa y sin condiciones a los hombres que Dios está con él, que su persona es un referente de sentido entonces y ahora para una humanidad anclada en una encrucijada y de la que no sabe salir.

Política de privacidad - - Diseñado por PARWEBCR