Del ridículo no pasamos: ¿Cuándo vamos a salir de esto, por Dios?

Published by Redacción on

Es de antología el ridículo y la confrontación a la que hemos llegado en este país

LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Luis Carlos Araya Monge).- Esto de Ariel Robles enchalecado con antibalas, en un juicio que es un doble ridículo. Porque lo de “la Colocha” es un término que usábamos en este país desde que yo estaba en el kínder. Es risible. “Le voy a sacar el sirope.” Lo mismo: “le voy a aporrear los mocos”.

Por otro lado, Diego Miranda está retando a la presidente de la República porque no le presta atención. ¿Qué le pasa a este señor?

Y a todo esto, el fiscal Díaz metido de por medio, siendo parte del mismo elenco teatral.

Estas cosas nos meten en un mundo de intrigas, dimes y diretes de la política nacional llevados a extremos.

¡Por Dios! ¿Cómo pueden sostener los que aburren ya, su defensa a ultranza del status quo?

¿De verdad se imaginan que así vamos a lograr el éxito y el desarrollo? ¡Están locos de remate!

¿Dónde queda el interés público y ciudadano? ¿Dónde están las propuestas y los proyectos?

Un país que urge montarse en el carrusel del progreso, en beneficio de todos, no puede darse el lujo de perder el tiempo en este circo.

Mientras ellos hacen teatro en la Corte, afuera la gente hace fila para un trabajo, para una cita en la Caja, para que le arreglen un hueco en la calle.

Los ciudadanos en la Zona Sur-Sur, en Limón, en Guanacaste, no están exigiendo juicios ridículos. Están pidiendo empleo, carreteras, seguridad y aeropuertos que despeguen.

Necesitamos menos show y más obra. Menos gritos y más resultados.

Ya basta de distractores. O nos ponemos serios y trabajamos por Costa Rica, o el carrusel del progreso y el desarrollo se nos va a ir… y sin nosotros a bordo.

Política de privacidad - - Diseñado por PARWEBCR