
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Redacción).- Jesús pronunció estas palabras para advertir a sus discípulos sobre la hipocresía y recordarles que todo lo que ocultamos termina saliendo a la luz. No hay secreto que permanezca para siempre: lo que se dice en la sombra se escuchará a plena luz; lo que se guarda en lo íntimo se dará a conocer públicamente.
Este versículo nos invita a vivir con integridad y transparencia:
Delante de Dios nada se oculta: Él conoce lo más profundo de nuestro corazón, nuestras intenciones, pensamientos y acciones, aunque nadie más las vea. No sirve fingir lo que no somos.
“El siglo XXI podría ser, debe ser, el siglo de la nitidez. La cuestión no son los apoyos terrícolas, sino los azulados con su poética de ritmos claros, donde todos somos necesarios e imprescindibles para ser la primorosa gloria lírica sobre la tierra”
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Víctor Corcoba Herrero, escritor).- Todo está en el mismo aire que respiramos. Desde luego, nos merecemos reencontrarnos con lo auténtico, despojarnos de lo mundano y retornar al verso de lo celeste, volver a la poesía y revolvernos contra nosotros mismos, que será como reconocer nuestras propias caídas por este orbe tenebroso, para poder levantarnos y concretar otra existencia más espiritual que corporal. Dejemos que resplandezcan los cielos, para sentir la fragancia de lo armónico sobre un planeta redibujado de confusiones, cuyas historias humanas han de ser una mirada global, que nos avenga en lugar de enemistarnos. Es cierto que los mapas moldean nuestra comprensión, mientras alimentan la imaginación e influyen en las percepciones colectivas, pero hallarse en contradicción es el estado anímico más intolerable.