
Comentario:
Este versículo es una invitación a reconocer la bondad constante de Dios en nuestra vida diaria. El salmista no habla solo de bendiciones ocasionales, sino de un Dios que cada día derrama su gracia, su cuidado y su provisión sobre nosotros. A veces, en medio de las dificultades, es fácil concentrarnos en los problemas y olvidar las múltiples maneras en que Dios nos sostiene.
El texto también llama a bendecir al Señor, es decir, a agradecerle y reconocer su grandeza. Cuando recordamos que Él es “el Dios de nuestra salvación”, comprendemos que su ayuda no se limita a lo material: también nos ofrece esperanza, perdón, dirección y vida eterna.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Víctor Corcoba Herrero, Escritor).- La humanidad necesita abrirse y reabrirse a una nueva existencia más poética que política, que sea como flores silvestres en medio de un mundo en el que todo lo campestre o natural suele destruirse, obviando que son los recursos de esta bucólica savia, la que nos sustenta y nos da vigor. De ahí que todos debamos trabajar unidos, al menos para asegurarnos, que la mística de los ecosistemas nos continúa regenerando y todas las especies, ya sean vegetales o animales, cohabiten a nuestro lado en el futuro. Sólo tenemos que adentrarnos mar adentro¸ para observar que la inmensa virtud de la flora, no sólo sustenta haciendas, también favorece la salud humana, con su gozosa paz habitual que nos injerta en su acompañamiento.