
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Isidoros Karderinis, periodista*).- El secuestro sin precedentes en la historia mundial, tal como se llevó a cabo, del presidente venezolano Nicolás Maduro no solo constituye una intervención militar en un país soberano e independiente, violando los principios del derecho internacional, sino que también constituye una clara advertencia para todo el planeta. Una advertencia para todo líder insubordinado de cualquier país.
Ya el 3 de enero de 2026, durante una rueda de prensa que ofreció sobre el operativo militar y captura de Maduro, el presidente estadounidense Donald Trump lanzó amenazas contra el presidente colombiano Gustavo Petro, afirmando lo siguiente: “Haría bien en tener cuidado”.
LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Johnny Soto Zúñiga, abogado y columnista).– La profunda crisis que atraviesa Venezuela abre, al menos en el plano teórico, la posibilidad de un proceso de transición sostenida hacia la democracia. Sin embargo, esa eventual salida depende de un factor clave que hasta ahora no ha mostrado señales claras de cambio: la estructura militar que sostiene al régimen.
Hoy, el poder real en Venezuela no solo se ejerce desde las instituciones formales, sino desde el control del miedo y la opresión. Las Fuerzas Armadas y los grupos afines al oficialismo han acumulado privilegios durante años, y resulta poco realista pensar que renunciarán a ellos de manera fácil o voluntaria. Un giro completo —un cambio profundo en su lealtad y en su visión de país— sería indispensable para desmontar el actual modelo autoritario.